30 noviembre 2009

Retrotalibán y Destroy the Humanoid

¿Qué es un retrotalibán? El último hallazgo de un amigo de esta santa casa, heterodoxo de pro y ex-compañero de profesión, con él y Viruete nos curramos el efímero blog de libreros maltratados Vietnam me Mata. Retrotalibán pertenece a los contenidos (inverosímiles, pero reales como documento o analogía) de la web-serie Destroy the Humanoid, vista hace un tiempo en Anait Games y preestrenada en la FK. Podría decir mucho del Retrotalibán, pero mejor es verlo y juzguen ustedes mismos:



Lo curioso es que me dijera este hombre que temía me sintiera ofendido como retrojugador. Le puede pasar a otro, que fanáticos en esto haberlos haylos, pero me tomo lo de llamarlo talibán como debe ser, no como que me relacionen con Bin Laden y la muerte de civiles, sino con la naturaleza pop de extremista atávico atada al concepto. Claro, que también tengo sentido del humor, que no consiste en reírse de los demás y de las penas propias tanto como de saber hacerlo de uno mismo, y por eso puedo disfrutar de lo hilarante del énfasis de este personaje en virtud de que defiende posturas que no me son extrañas. Juego con cosas que para muchos es poco menos que basura ¿para que gastarme 60 euros en un juego con bugs y unos doscientos en una consola? Ahora tengo por aquí dos Playstation 2 cedidas porque sus dueños no las usaban ya para nada. Guay, por fin podré acabarme el San Andreas, que le tenía ganas. Solo me queda el solucionar el hecho de que me suele faltar el tiempo hasta para dormir...

El caso es que no pierdo oportunidad de exponer tesis racionales, que no nostálgicas, para todo lo antiguo que juego y el animaros a eventos nuestros como la próxima retroparty. Retrotalibán tiene su parte de razón y por eso es tan buen humor, porque dice verdades que muchos no se atreven a decir o sobre las que no habías reparado antes. Hay humor de pedos y descotextualizaciones, pero no mola tanto ni es tan difícil de hacer aunque Dany nos de la impresión de que es sencillo por lo fácil que lo desempeña.

Coger información, que no será que falte en la red, empalmar videos y datos en un conjunto con musiquilla y subs es algo que puede hacer un mono entrenado. El buscar la rareza o conseguir el material de video en alta calidad es mucho más complicado, pero el mayor logro de Destroy the Humanoid es el equilibrio y visión desde el que se desenvuelve.
Me refiero a que yo también recordaba el capítulo de Se ha Escrito un Crimen en el que a Jessica Fletcher le brilla la bombilla sobre un crimen sobre ruedas descubriendo la recreativa de Spy Hunter, pero al intercalarlo entre filmaciones de la recreativa más gamer con acompañamiento musical adecuado hacen de ello poco menos que un cross over casi ucrónico entre dos dimensiones distintas de nuestro pasado. A estos descubrimientos para epatar se les une la analogía como ocurre en la cortinilla de la serie, donde se compara una coreografía setentera ¿hindú? con el ataque en formación de los enemigos de Space Invaders. Además de todo esto, se molesta en informar presentando cuestiones de la historia del videojuego que se le escapan a jugones que procuran estar informados como Koña, que no conocía los copiones ni la etapa de diskettes de la NES.

El Retrotalibán parece que tendrá su momento como spin off de Destroy the Humanoid que no sabemos cuanto durará, (es cierto que fue lo que más me gustó de la premiere del séptimo capítulo que vimos aquí antes que nadie), pero si podemos asegurar que la serie continua con sus secciones habituales y su fuerza de crear nuevos iconos por comparación o descontextualzación en un producto demasiado especializado y refinado para la TV pero que, sin embargo, hace las veces de documental y guasa, de montaje paródico y de homenaje nostálgico haciendo todo esto a la vez y gustando tanto a jugones acérrimos veteranos como a casuales nacidos en los 90, tal como hemos podido comprobar cuando poníamos los primeros cuatro capítulos de corrido en la FK. Algo así es talento, no puede ser fruto de la casualidad episodio a episodio.

Y es que hay muchas formas de afrontar lo retrovideojueguetil, pero ya no vale con sacar un juego raruno o vilipendiar uno malo, desde que Dany y yo abrimos nuestras tiendas se han ido multiplicando las páginas y blogs en castellano que tratan estos asuntos, pero no los tipos de discurso ni los planteamientos. Digamos que ya anda (aparentemente) quemado el asunto porque mucho se ha dicho ya con lágrimas en los ojos o con  vituperios ingeniosos, pero falta la fresca forma de verlo con conocimiento de causa, sin prejuicios y la capacidad de reírnos de lo que han sido lo videojuegos para nosotros y la cultura popular. Falta el sacar algo nuevo, estético (y divertido) de la memoria jugada, y eso es lo insólito y valioso lo que consigue Dany y su Destroy the Humnoid, siendo su (especialmente inspirado) Retrotaliban una especie de síntesis donde se pueden encontrar todas las facetas y virtudes de su serie en un solo corte-sketch de este hombre.

Realmente es un producto tan visionario que, como no, tiene mucho más éxito en su versión inglesa para entornos angloparlantes (donde su perspectiva tampoco es tan extraña existiendo cierta tradición como para entusiasmarse a estas alturas si no fuera bueno). También se da el hecho de que no encuentra lugar en la red de redes hispana, estando alojado el spin off del Retrotaliban en una célebre página española de análisis, noticias y re-direccionamiento a terceros de...entretenimiento para adultos basado en damiselas escasas de ropa, digamoslo así.

Desconozco los detalles de por qué no anda ya disponible la serie en Anait Games, la última vez que pasó Dany por Córdoba visitándonos en la FK andaba muy contento con su acuerdo para poder ofrecer su serie allí, pero pueden encontrar en esta selección de youtube los primeros capítulos y comprobar vosotros mismos si me excedo en mi juicio y apoyo a su causa.
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