10 agosto 2013

Superviviente - Chuck Palahniuk. Lo que se cuenta el autor de El Club de la Lucha

Superviviente, publicada en el año 2000, es la consagración de su autor, Chuck Palahniuk, un escritor curioso donde los haya. Torturado por la muerte violenta de su padre (asesinado mientras era infiel por un marido celoso) y hombre de mil curros siempre rozando la miseria, se le supone por esto de rica vida interior (ahora medimos así a los artistas, porque hayan viajado o las hayan pasado putas) y lo que parece que posee en sus primeros libros es un tremendo odio sin dirección: ganas de cagarse en todo, que diría mi abuela, lo que tampoco está mal como punto de partida para leer algo distinto.


Su primera novela iba de una top model desfigurada cometiendo fechorías en plan road movie y fue rechazada en todos lados. De puro cabreo, escribió algo aún a más mala leche, imposible de asimilar en los Estados Unidos tras el 11-S de poco después, porque iba de fundamentalismo (volver a los orígenes) y frustrados urbanitas tornados en terroristas. Este segundo libro si os sonará, porque es ''El Club de la Pelea'', más conocido en España como ''El Club de la Lucha'' por su adaptación al Cine en una película insólita. Este segundo libro llamó mucho la atención y la peli, aunque de poco tirón comercial y causa de despidos en la Fox por escándalo, sirvió para terminar de catapultar su carrera. Entonces pudo salir su primer libro ''Monstruos Invisibles'', y tuvimos ''Asfixia'' y ''Superviviente'', el libro que nos ocupa. Que tardó más en aparecer en Castellano o yo en poder hacerme con él que con los demás de su primera etapa, pero no me costaba que hubiese salido.

¿Qué tal? Bueno, me estoy haciendo viejo e igual ya no me vale con quemar el mundo y veo las aristas de sus incendiarios libros. Tender Branson es un superviviente de una secta religiosa, para entendernos, que llevaban una vida retirada en el campo como se hacía un siglo atrás de forma muy parecida a los Amish. Es un superviviente porque casi todos se suicidaron, pero a él y unos cuantos le pilló el ritual de ascensión currando en el mundo exterior como hacen todos los hijos no primogénitos para mandar pasta a los patriarcas del chiringuito. Sus trabajos serviles no dan para mucho, pero tampoco sabría qué hacer con su dinero extra, no tiene amigos ni aficiones. Es experto en limpiar azulejos y a lo largo del libro da consejos sobre como quitar manchas y limpiar efectivamente el microondas. Es lo que sabe hacer y, frustrado, se hace pasar habitualmente por trabajador para el teléfono de la esperanza, (aquellos a que llamas cuando estás desesperado al borde del suicidio), y la lía. Branson lo tiene claro, tendría que haber muerto con los suyos y se siente culpable, así que recomienda morir a quienes confundidos le llaman pensando que va a ayudarles.

Branson no tiene muchos amigos por su carácter, su extraña infancia y el estar en algo parecido al programa de protección de testigos del  gobierno para que no se junten los supervivientes y hagan lo que parece que van haciendo: suicidarse como los de su congregación. Así que en sus ocios morbosos acaba conociendo a la hermana de una persona que él ha empujado al suicidio en una visita a su tumba (siempre hay una chica) y en este caso es más complicado porque Tender Branson es estrictamente virgen. Pero no nos aburriremos (o al menos esa no es la idea), la chica es clarividente aunque solo acierta a predecir desgracias, a lo que le saca cierto beneficio económico (aunque su sórdido trabajo principal tarda el revelarse y me lo guardo), y poco más adelante empieza a quedar claro que él es el último superviviente de los suyos, que los otros miembros están siendo suicidados, y se nos guardan ciertos secretos sobre que pasaba en el secreto rito de madurez de su religión. ¿se torna el libro un thriller de persecución? No en un principio, porque eso de ser el último y lo morboso del asunto a los medios, hace que consiga un manager y se convierte en una figura mediática,  al borde de un telepredicador puro y que publica modernos libros sobre la biblia con oraciones para todo (que le escriben otros) y que en programas al rollo de ''El Diario de Patricia'' cuenta experiencias guionizadas de abusos sexuales sectarios que multiplican las ventas de sus autobiografías (también escritas por otros). Sí, ataremos cabos tendremos esos momentos intrépidos viajando en el interior de casas prefabricadas y montándola en la superbowl. De hecho, el libro se narra en primera persona por el protagonista que va explicando la historia de su vida esperando que quede registrada en la caja negra del avión que va a estrellarse. Quien me conozca algo, o haya conocido algo de mis escritos, podrá imaginar que me debería encantar el libro por todos estos truculentos elementos, pero no es tan sencillo.

Todo esto es muy ágil y va con buen ritmo, mucha ironía y sarcasmo puro hacia los pilares de la civilización occidental (EEUU para él) y muchos momentos chocantes y sórdidos, buscados a conciencia. Mi aportación favorita del libro es un vertedero de pornografía que promueve su empresa como pseudo telepredicador. Un pasaje del libro pasa allí y las descripciones de todo aquello intentan estar a la altura.

Lo que pasa es que no cuela. Los finales de los libros de este hombre son precipitados y también suelen ser algo forzados. Los elementos también, se notan los mimbres de que andan ahí repartidos para provocar. No tengo problema con leer algo grotesco (yo mismo me considero alguien que escribe con tendencia a lo grotesco), pero aquí quizás por no andar deslumbrado por la fama del autor o lo que me cuenta lo percibo demasiado. No rechina, está hilado decentemente, pero me imagino la cara de Chuck, escribiendo del tirón, emocionado con el verás como van a flipar cuando meta esto. Puede ser la falta de sorpresa sabiendo como es el autor, que no soy un puritano americano medio o, sencillamente, que soy más viejo ya, debí haber leído el libro en su tiempo siendo más joven, pero no busco en un libro solamente que provoque o que lo intente (ya estoy hecho a todo) sino que me cuente algo. Se enfoca la naturaleza humana y contradicciones de Tender, pero no me ha enganchado en ningún momento.

No obstante, el libro es disfrutable y tiene las mismas virtudes y defectos que los otros libros mencionados del autor (como los largos insertos de información curiosa a lo mejor, pero banal ¿he pedido aprender a limpiar el microondas?), pero si al terminarlo nos da la sensación de que no hemos ido a ninguna parte sino a pasear por un conjunto díscolo de cosas chanantes es normal y culpa de que tengamos criterio. En todo caso, es literatura provocativa para entretener sin más. Este libro es muy superior a ''Asfixia'', del que espero hablar pronto, en todos sus campos. Si os gustó el libro o la peli de ''El Club de la Lucha'' y queréis conocer más de su autor, este libro es la elección más adecuada. Se cuenta que ya metidos en este siglo muta en su literatura, pero tendré que leerle para confirmarlo. Por ahora es el libro que recomiendo solo y solo sí queréis conocer a Palahniuk.
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