16 agosto 2013

Luz & Fer - Mónica: demonios con mucha cola pero poca garra

Nunca he prestado especial atención a ''El Víbora'' ni aunque crecí al lado de una cole en casa, pero si llegué a prendarme de la buena mano de las historietas de ''Pequeñas Viciosas'' que publicaron allí. Por lo visto su dibujante (sí, en masculino aunque firme como Mónica) había hecho una pequeña serie en solitario en 1996, así que me puse a echarle un vistazo. Es juvenil, de tono subido, va de demonios y se llama Luz & Fer. Suena un poco obvio, pero todo en general en ella lo es. Va tal que así:


Un aquelarre que empieza con un Ouija (?) acaba con sus tres convocantes femeninas siendo violadas (más o menos, porque parece que les gusta) por un demonio con chupa de cuero. Una de ellas dará después a luz a una hija con un amago de cuernecitos que tiene poderes. A punto de cumplir la mayoría de edad, está escrito que dará luz a su vez al Anticristo, así que tras ella estará una peligrosa y secreta organización, demonios deseosos de ser el padre del Anticristo y algún que otro peligro, contando solamente con un demonio profundamente lelo como aliado que no sabe mear levantando la tapa (la de encima que cierra el inodoro), y sucediéndose una escalada (más o menos también) de sexo, violencia y destrucción (esto si del todo) hasta que se enfrenten las máximas potencias del cielo y el infierno.

Realmente suena más interesante y mejor explicado en esta sinopsis que me he sacado de la manga que en el tebeo, pero bueno. Estamos a mediados de los 90 y se ve el esfuerzo para darle atractivo y actualidad a la cosa con múltiples inspiraciones. La forma de tratar los elementos en la historia y detalles como las líneas cinéticas (y momentos tontos de humor) nos remiten al manga en general, entonces recién llegado a nuestro país. Afinando más, hay mucho préstamo de ''Urotsukidoji, La Leyenda del Señor del Mal'' y de ''Violator'' (spin off de la serie de ''Spawn'' que escribió Alan Moore, no el single de Depeche Mode). Otra parte del humor y despiporre me sabe igual que el de la miniserie mentada. Una trama apocaliptica que gira en torno de follar, destrucción y humor ¿Qué puede salir mal? Bueno, muy bien no sale, pero tampoco es catastróficamente mala.

Por un lado, Mónica cambia un poco su registro respecto a su dibujo, tomando inspiración de Simon Bisley (y le sale fenomenal) dedicándose a los cuerpos musculosos y venosos de demonios desnudos (que hay unos cuantos). Sin embargo, conjunta raro con su pulcro acabado anterior con el resto de elementos ahora no es tan pulcro y tiene peor acabado, hay figuras feas, alguna desproporción anatómica (no buscada, no penséis mal) y caras o manos se ven contrahechas cuando esa línea clara y firme hacía brillar precisamente su dibujo.

Por otro lado, las historias dan para lo que dan, pero la narración es atropellada y la acción no queda muy clara contada en esas viñetas con posturitas impresionantes pero forzadas y mal hiladas. Cuando te cuesta tener claro donde está cada uno en una situación con varios personajes malo. También me da la impresión que en cierto punto empiezan a dar gas para acabar con la serie, acelerándose. Quizás no fue bien acogida por el público seriada o algo tuvo que recortar las entregas, no lo sé.

El guión no es una maravilla tampoco, pero se deja hacer y uno tiene claro que esto es para publicarse en entregas de pocas páginas con sexo, acción y chiste por cada entrega, así que uno ha de hacerse a la idea de sus saltos y situaciones forzadas. Hay algún giro relativamente poco esperable y alguna coñita que hace gracia. Para un rato políticamente incorrecto intentando imitar a lo que molaba entonces y entrener vale, pero no pasa de ahí. Sin duda sus trabajos (colaborativos) anteriores son superiores. Quizás lo he descubierto tarde, intentaré pasárselo a alguien al que todas estas tendencias pillen de nuevas porque aún usaba chupete a a ver que me cuenta. Para los demás no es tiempo perdido, pero tampoco algo que recordarán.

Ah, al colorista: el semen no es amarillo, puede amarillear en gran concentración espermática, pero por regla general se representa blanco para no confundirse con la orina, como pasa en el tebeo. Vaya usted al médico que va a ser una infección. Gracias.
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