10 marzo 2010

Tibet y Cataus, por fin en FK

Tras ciertas deliberaciones y gracias a la paciencia y disposición de su editor, ya tenemos por fin en la FK abastecimiento de Tibet y de Cataus, dos juegos que no serán imprescindibles para muchos ni siquiera el juego principal de su agenda de partidas, para otros, totalmente desconocidos en su devenir USA, pero que son indudablemente necesarios para ser una opción distinta y complementaria al entorno y oferta rolera que podemos disfrutar en Castellano gracias a la valentia de editor y editorial metidos en ello.


Tibet es un juego inhabitual no por sus mecánicas, las formas de llevar adelante sus contenidos o la disposición de sus contenidos, pero reconozcamos que el entorno que trata, huyendo de lo espectacular propio del fantástico y el eurocentrismo en lo histórico.

Podría contaros muchas cosas, pero prefiero que alguien más adecuado (como es el editor que se ha embarcado en esta aventura) nos habla de sus excelencias gracias a su estrecha colaboración en Fanzine Rolero.

Reseña de Tibet el juego de rol.
Artículo sobre que NO es Tibet, una serie de desmentidos para prejuiciosos

Fuera del entorno y orientación del juego, a mí lo que me llama poderosamente la atención es lo ajustado del precio para una edición así porque una editorial pequeña por 19.95 nos ofrece algo que otras, en el mismo formato y siendo suplementos suplementarios de chupachangres o cambiaformas, fijo que nos pedia por esto 28, 30 o 40 euros (oiga, que ha pasado en este país hace bien poco, caramba).

Más información en la entrada de Tibet en nuestra tienda virtual.


Cataus, en cambio, no es un juego con densa y cuidada ambientación. Es un juego sencillo para llevar adelante esas partidas en que se recorren mazmorras y se patea el culo a sus amables criaturas monstruosas ¿Que tiene de distinto pues? Pues precisamente como lo hace. Las reglas no solo son sencillas y leves, sino que estas se articulan con no menos elegancia para permitir algo realmente inusual en la forma de jugar de muchos de ustedes, y es que los propios jugadores pueden en su forma de jugar introducir elementos en la trama y, por ende, en la partida; en lo que se conoce como reparto de la responsabilidad narrativa. Pero en verdad que no me quiero meter en grandes palabras ni tecnicismos teóricos sobre el asunto, porque Cataus, (edición en Catalá del Donjon de Clinton R. Nixon) ni los necesita ni tiene complicaciones para ello.

De hecho, un dato más que interesante que ha salido a la luz en el seguimiento del juego es que Cataus/Donjon se ha descubierto como una buena manera de introducir al rol a jugadores que no han tenido experiencia previa con nuestra afición. Ahora podríamos debatir si eso es porque los jugadores no viciados a jugar como siempre son más proclives a jugar al modo indie con naturalidad o si la gente puesta (y expuesta) a llevar adelante esas partidas abiertas son unos máquinas, pero preferiría que nos regocijáramos mejor en que tenemos esta joyita de tirada limitada por tan solo 6 euros. La única pega de la edición es no dominar la lengua de Raimundo Lulio, pero como decía mi antiguo profe de pensamiento de la baja Edad Media al respecto de Tomás de Aquino, siempre es la mejor excusa toparse con una obra magna para aprender una nueva lengua para el conocimiento.

Y bueno, ahora empezaría a hablar de como el filósofo Schopenhauer aprendió Castellano solo para leer el Oráculo Manual de Baltasar Gracían, pero iba a ser divagar como termino haciendo siempre y me veo ya venir a ustedes con picas y antorchas encendidas... os pongo el link y os dejo ya, agradeciendo vuestra paciencia.

Entrada al artículo en la FK Virtual (con links a otras versiones en distintos idiomas)
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