Nunca he prestado especial atención a ''El Víbora'' ni aunque crecí al lado de una cole en casa, pero si llegué a prendarme de la buena mano de las historietas de ''Pequeñas Viciosas'' que publicaron allí. Por lo visto su dibujante (sí, en masculino aunque firme como Mónica) había hecho una pequeña serie en solitario en 1996, así que me puse a echarle un vistazo. Es juvenil, de tono subido, va de demonios y se llama Luz & Fer. Suena un poco obvio, pero todo en general en ella lo es. Va tal que así:
Un aquelarre que empieza con un Ouija (?) acaba con sus tres convocantes femeninas siendo violadas (más o menos, porque parece que les gusta) por un demonio con chupa de cuero. Una de ellas dará después a luz a una hija con un amago de cuernecitos que tiene poderes. A punto de cumplir la mayoría de edad, está escrito que dará luz a su vez al Anticristo, así que tras ella estará una peligrosa y secreta organización, demonios deseosos de ser el padre del Anticristo y algún que otro peligro, contando solamente con un demonio profundamente lelo como aliado que no sabe mear levantando la tapa (la de encima que cierra el inodoro), y sucediéndose una escalada (más o menos también) de sexo, violencia y destrucción (esto si del todo) hasta que se enfrenten las máximas potencias del cielo y el infierno.
Realmente suena más interesante y mejor explicado en esta sinopsis que me he sacado de la manga que en el tebeo, pero bueno. Estamos a mediados de los 90 y se ve el esfuerzo para darle atractivo y actualidad a la cosa con múltiples inspiraciones. La forma de tratar los elementos en la historia y detalles como las líneas cinéticas (y momentos tontos de humor) nos remiten al manga en general, entonces recién llegado a nuestro país. Afinando más, hay mucho préstamo de ''Urotsukidoji, La Leyenda del Señor del Mal'' y de ''Violator'' (spin off de la serie de ''Spawn'' que escribió Alan Moore, no el single de Depeche Mode). Otra parte del humor y despiporre me sabe igual que el de la miniserie mentada. Una trama apocaliptica que gira en torno de follar, destrucción y humor ¿Qué puede salir mal? Bueno, muy bien no sale, pero tampoco es catastróficamente mala.
Por un lado, Mónica cambia un poco su registro respecto a su dibujo, tomando inspiración de Simon Bisley (y le sale fenomenal) dedicándose a los cuerpos musculosos y venosos de demonios desnudos (que hay unos cuantos). Sin embargo, conjunta raro con su pulcro acabado anterior con el resto de elementos ahora no es tan pulcro y tiene peor acabado, hay figuras feas, alguna desproporción anatómica (no buscada, no penséis mal) y caras o manos se ven contrahechas cuando esa línea clara y firme hacía brillar precisamente su dibujo.
Por otro lado, las historias dan para lo que dan, pero la narración es atropellada y la acción no queda muy clara contada en esas viñetas con posturitas impresionantes pero forzadas y mal hiladas. Cuando te cuesta tener claro donde está cada uno en una situación con varios personajes malo. También me da la impresión que en cierto punto empiezan a dar gas para acabar con la serie, acelerándose. Quizás no fue bien acogida por el público seriada o algo tuvo que recortar las entregas, no lo sé.
El guión no es una maravilla tampoco, pero se deja hacer y uno tiene claro que esto es para publicarse en entregas de pocas páginas con sexo, acción y chiste por cada entrega, así que uno ha de hacerse a la idea de sus saltos y situaciones forzadas. Hay algún giro relativamente poco esperable y alguna coñita que hace gracia. Para un rato políticamente incorrecto intentando imitar a lo que molaba entonces y entrener vale, pero no pasa de ahí. Sin duda sus trabajos (colaborativos) anteriores son superiores. Quizás lo he descubierto tarde, intentaré pasárselo a alguien al que todas estas tendencias pillen de nuevas porque aún usaba chupete a a ver que me cuenta. Para los demás no es tiempo perdido, pero tampoco algo que recordarán.
Ah, al colorista: el semen no es amarillo, puede amarillear en gran concentración espermática, pero por regla general se representa blanco para no confundirse con la orina, como pasa en el tebeo. Vaya usted al médico que va a ser una infección. Gracias.
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16 agosto 2013
12 agosto 2013
The Walking Dead 100: el tebeo se hace viejo, pero no se pudre
Estoy muy desconectado de como anda el mundillo editorial en estos lares, pero estimo que ya debe haberse publicado en Castellano el Walking Dead #100 y que ya sabemos quién prometió Robert Kirkman que iba a morir de los originales, es decir, del plantel de supervivientes que se reúne en el primer paperback (equivalente al primer tomo español que recoge un arco de 6 números).
El asunto era una manera de celebrar la llegada de la serie a una numeración de tres cifras, y tranquilos que no lo voy a revelar por si acaso. Walking Dead (Los Muertos Vivientes en el tebeo aparecido aquí) es una de esas series donde el destripe (spoiler) no puede servir para generar interés como hice hace poco con ''Apocalipsis Z'' aquí, sino que realmente hace perder algo de la serie y te roba gracia al asunto.
Ya hay una serie de TV (mejorable y están en ello) y hace años que aparece el cómic en nuestro idioma, así como hable de él entusiasmado hace años, antes de que nos llegara en mi viejo blog de Cultura Heterodoxa (no hay link, chapado y offline) ¿en 2005?, así que esto es un mero post palmadita en el hombro sin destripes para alabar el trabajo hecho y terminar de convencer a quien se pueda resistir a estas alturas, al que se haya desencantado o el que crea que le pueda valer con la triste serie.
Kirkman ha hecho un trabajo estupendo en cien números y sigue haciéndolo. Es complicado mover y hacer funcionar algo así, porque está el terrible factor del desgaste. Por un lado, ya los zombos no son tan horribles ni dan susto ni los personajes son gente a la que puedan pillar desprevenida fácilmente (y, acertadamente, son menos prolema y salen menos). Por otro, estos mismos personajes lo han pasado tan mal a estas alturas, que no van a funcionar las subtramas de desgaste psicológico (llamadas de teléfono fantasma ¿captas?). Por último, ya estamos hechos (nosotros, no los personajes) a que la gente muera y de manera nada heroica, por accidente, despiste y cutrez. Siempre de forma fácilmente evitable.
Pero funciona y sigue consiguiéndolo Kirkman. Hay que leerlo para comprenderlo. La serie ha tenido ya muchos avatares, hemos tenido ampliaciones de plantilla y reducciones sorpresivas del reparto por defunción, incluso alguna masacre brutal entre habituales. Han creído encontrar algo seguro y las cosas no iban a funcionar tan bien o acabar en desastre. Ya se ha jugado la carta de que el mayor enemigo en un apocalipsis zombo es el humano (de hecho, ya es el clímax del primer arco, núms 1 a 6) y sigue con ello, solamente que este motor de historias es cada vez más claro. Esta vez el enemigo es el mismo pero distinto, más grande, (y eso que los malos llegaron a usar un tanque antes, pero siguen siendo desafiantes) y tenemos por vez primera política entre comunidades de supervivientes.
La serie, en vez de ahogarse siendo reiterativa; maneja los mismos elementos desde el principio pero en distintas formas de desenvolverse y combinarse, eso es un buen trabajo de guión y así funcionan los géneros. Es posible, notar algo de agotamiento, pero creo que es cosa mía. Kirkman nos las sigue jugando, así que cuando creo que sé por donde va y se repite, me la juega y va por otro lado con una salida insólita. Sigue sorprendiéndome y para ello hace cosas más hábiles que tornar a los buenos en malos o humanizar a los malosos mientras va matando gente entre medias dejando continuarás (que es la gran técnica alabada por legos de G.R.R. Martin).
Si dejaste la serie sintiendo que no podía ir por derroteros nuevos o huyendo del impacto de las (terribles e inmisericordes) bajas de tus personajes favoritos, vuelve a darle una oportunidad y retomarla. No vas a encontrar nada mejor en cuanto desarrollo en esta categoría de zombos (es decir, romerianos y sin hi-tech ni tetas, el rollo contrario Resident Evil).
Iba a terminar sin sacar a colación por qué hay que leer el cómic a pesar de ver la serie (o incluso evitarla). Las razones son sencillas. El tebeo tiene:
La serie frente al tebeo es tan verosímil y dramática como esta imagen. Avisados estáis.
El asunto era una manera de celebrar la llegada de la serie a una numeración de tres cifras, y tranquilos que no lo voy a revelar por si acaso. Walking Dead (Los Muertos Vivientes en el tebeo aparecido aquí) es una de esas series donde el destripe (spoiler) no puede servir para generar interés como hice hace poco con ''Apocalipsis Z'' aquí, sino que realmente hace perder algo de la serie y te roba gracia al asunto.
Ya hay una serie de TV (mejorable y están en ello) y hace años que aparece el cómic en nuestro idioma, así como hable de él entusiasmado hace años, antes de que nos llegara en mi viejo blog de Cultura Heterodoxa (no hay link, chapado y offline) ¿en 2005?, así que esto es un mero post palmadita en el hombro sin destripes para alabar el trabajo hecho y terminar de convencer a quien se pueda resistir a estas alturas, al que se haya desencantado o el que crea que le pueda valer con la triste serie.
Kirkman ha hecho un trabajo estupendo en cien números y sigue haciéndolo. Es complicado mover y hacer funcionar algo así, porque está el terrible factor del desgaste. Por un lado, ya los zombos no son tan horribles ni dan susto ni los personajes son gente a la que puedan pillar desprevenida fácilmente (y, acertadamente, son menos prolema y salen menos). Por otro, estos mismos personajes lo han pasado tan mal a estas alturas, que no van a funcionar las subtramas de desgaste psicológico (llamadas de teléfono fantasma ¿captas?). Por último, ya estamos hechos (nosotros, no los personajes) a que la gente muera y de manera nada heroica, por accidente, despiste y cutrez. Siempre de forma fácilmente evitable.
Pero funciona y sigue consiguiéndolo Kirkman. Hay que leerlo para comprenderlo. La serie ha tenido ya muchos avatares, hemos tenido ampliaciones de plantilla y reducciones sorpresivas del reparto por defunción, incluso alguna masacre brutal entre habituales. Han creído encontrar algo seguro y las cosas no iban a funcionar tan bien o acabar en desastre. Ya se ha jugado la carta de que el mayor enemigo en un apocalipsis zombo es el humano (de hecho, ya es el clímax del primer arco, núms 1 a 6) y sigue con ello, solamente que este motor de historias es cada vez más claro. Esta vez el enemigo es el mismo pero distinto, más grande, (y eso que los malos llegaron a usar un tanque antes, pero siguen siendo desafiantes) y tenemos por vez primera política entre comunidades de supervivientes.
La serie, en vez de ahogarse siendo reiterativa; maneja los mismos elementos desde el principio pero en distintas formas de desenvolverse y combinarse, eso es un buen trabajo de guión y así funcionan los géneros. Es posible, notar algo de agotamiento, pero creo que es cosa mía. Kirkman nos las sigue jugando, así que cuando creo que sé por donde va y se repite, me la juega y va por otro lado con una salida insólita. Sigue sorprendiéndome y para ello hace cosas más hábiles que tornar a los buenos en malos o humanizar a los malosos mientras va matando gente entre medias dejando continuarás (que es la gran técnica alabada por legos de G.R.R. Martin).
Si dejaste la serie sintiendo que no podía ir por derroteros nuevos o huyendo del impacto de las (terribles e inmisericordes) bajas de tus personajes favoritos, vuelve a darle una oportunidad y retomarla. No vas a encontrar nada mejor en cuanto desarrollo en esta categoría de zombos (es decir, romerianos y sin hi-tech ni tetas, el rollo contrario Resident Evil).
Iba a terminar sin sacar a colación por qué hay que leer el cómic a pesar de ver la serie (o incluso evitarla). Las razones son sencillas. El tebeo tiene:
- Más definición y complejidad de personajes (que no es malo)
- Más gore (cosa que en la serie todos agradecen)
- Más ritmo (¿no te dormiste en la segunda temporada?).
- Más incorrección política (me resulta fascinante como pueden reventar cabezas pero no liarse dos personas que se doblan la edad)
La serie frente al tebeo es tan verosímil y dramática como esta imagen. Avisados estáis.
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09 agosto 2013
Los Borgia - Manara, Jodororowsky: sexo y gore a gogó
¡Momentazo! ¡Comidos por el hype! el complejísimo y polifacético guionista de comic (y dramaturgo, cineasta, cartomante y psicomago) Alejandro Jodorowsky anunciaba nueva cole de albumes, a acabarse ante que los de ''La Casta de los Metabarones'' y adaptando las intrigas de la familia Borgia (o Borja, porque eran valencianos), contando para ello con Milo Manara a los lápices ¿y acuarela?, otro insaltable del tebeo europeo, aunque se ha visto con los años abandonado a trabajar sobre la zona de control de sus fetiches, igual que Woody Allen aunque lo suyo, como con Masamune Shirow, son las féminas con poca ropa,y en su caso rubias asténicas, con pelo de musgo y sempiterna expresión orgásmica o lasciva. ¡Albricias! Aunque bueno, lo parido tiempo después no es malo en absoluto y sin duda mejor de lo que andan estos dos haciendo, pero no tiremos cohetes.
Que los Borgia eran unos elementos buenos no hace falta contarlo aquí, hasta hicieron una serie de TV en estos lares, el mismo Mario Puzo escribiría sobre ellos diciendo que se pasaban más de rosca que los grandes padrinos de la mafia en un momento, el que había aún más corrupción a todos los niveles (incluido el papal) y a alguien le sonará la fama de envenenadora de Lucrecia Borgia, a un tris de cruel, guapa y despiadada de ser nuestra Elisabeth Bathory mediterránea. Lástima que contextualizada con su hermano (y amante y papa) César y su padre (ídem, por raro que suene) no luzca más. Pero ¡Por fin la adaptación al cómic definitiva!
Pero no nos dejemos cegar por lo llamativo de sus nombres y el gran empaque (formato, edición y resultados) de esta obra. Su marco y fines son los mismos que el film ''Calígula'' de Tinto Brass, lo que no le quita valor, pero si ha de despabilarlos de gafapastadas, ya que es una peli que hablará de exceso, poder y locura no siendo ni gore ni pornográfica como tal, pero bien provista de elementos calificados (y censurados) así y puestos al (supuesto) servicio de darnos un verismo al que no se atreven los demás (Ey, mirad, esto es una pilila y esto es un enculamiento ¡Dios! que valiente soy de ser tan exahustivamente historiográfico!)
Cuando se va a cometer un asesinato o un acto sexual bien podría hacerse uso de la elipsis corriendo un túpido velo tras dejarnos claro que va a pasar o que pasa fuera de plano, eso no es algo menos honrado que verle el pene a Cesar Borgia (muy poco) o mostrar las posturas en que orgasma su hermana yaciendo con su padre. Sencillamente, el creador puede decidir mostrar o no. Si se muestra me parece muy bien y bien bonito es lo que se ve (¡Manara levanta pasiones!), pero que no nos cuelen que es indispensable para la historia que necesitan contar ni que es algo respetablemente osado a estas alturas de la vida. Precisamente los historiadores andan bastante convencidos acerca de que tanto que se hablaba malamente de los Borgia tenía que ver con la envidia y la calumnia, pero como pasó con la Bathory, sumergirla en la crueldad, la sangre y tórrido lesbianismo (dándole más del que incluso se decía que había) vende, así que cuanto más mejor:
En la imagen, Lucrecia se pelea en el patio del convento con erotico resultado tras despeinarse y arrancarse las vestiduras ante la escandalizada presencia de las monjas, una imagen sobre un forzado (y disfrutable) pasaje que quintasencia el tono y respetabilidad histórica de toda la obra...
Así pues, aquí se nos ha juntado el dibujante entregado a la voluptuosidad y dibujar cuerpos desnudos que son casi siempre el mismo desde su cerrado canon de belleza (todas las féminas de Manara parecen la misma, menos mal que aquí no) con el guionista de ciencia ficción transcendental (por llamarlo de alguna manera) que entre su psicomagia y su propia reinterpretación del arte del tarot, anda muy a gusto con epatar como en sus viejos tiempos de dramaturgo, escribiendo para ofrecer un festival pánico (del dios Pan) que decía él, de sexo, tripas, blasfemia y, seamos honestos, vender mediante el escandalizar.
Y muy bien que hacen los dos, y muy bien que les sale. El duo es perfecto para ello y en escasas 200 páginas que juntan los cuatro albumes tenemos más pelos púbicos, blasfemias, sangre, perversiones de lo que podemos ser capaces de concebir para contar una historia que tenga sentido porque quepa algo más. Aparte de esto, tenemos a un Manara en gracia ilustrando la curia romana y el esplendor de Roma (aparte de las orgías que se verán) y un despliegue enorme en documentación y representación de figuras históricas desde los (contrahechos) retratos directos o indirectos (de memoria) de la época. Jodorowsky se ve también que disfruta y pone precisos diálogos en una narativa muy ajustada para que quepa todo, así que esto es un gran festival morboso de excesos en todos los sentidos, pero enormemente bien hecho y de impecable factura que funciona como un reloj analógico con gran sabifuría y equilibrio en el tratamiento de cada una de sus pequeñas piezas.
En contra de dejarnos llevar por grandilocuencias acerca de que por fin se nos cuenta la historia como fue tenemos muchas razones, las mismas que con la serie ''Roma'' que también se pretendía vender al público ajeno al sexo y el gore desde ese marketing. La historia no necesita contarse de forma tan explícita y además, dicha historia está conscientemente falseada (ficcionada) en muchos puntos para que quede mejor. Lucrecia muere de fiebres tras el parto, César de otra manera y en otro lugar, y su padre parece ser que enferma de malaria y no es envenenado, pero era tan dramático hacerlo así... (¡y hay un proto ninja!) No tengo nada contra que se cambie la historia real para hacer una buena historia de entretenimiento, pero sí dos peros, que no se le cuele el público iletrado como la historia real (cosa que pasa con la peli de ''Braveheart'', que se la creen hasta sus paisanos) ni que se invista a la obra resultado de manipular la Historia de la sacralidad de algo documental y pedagógico porque es mentira lo que nos cuentan y su difrute es morboso (aunque eso sea sano) y nada historiográfico. Amos, que mola ver un polvo y muerte detrás de otro y estar pendiente de que será la próxima, pero que no se den humos los autores.
Esto es una obra meritoria que nunca será obra maestra y seguramente ni se lo plantearon así sus autores a pesar de intentar estilizar su final (apresurado), pero es muy buena en lo suyo, hecha por dos grandes y con suficiente buen pulso y cuidado en todos los detalles como para ser muy recomendable y sin duda de lo mejorcito que han hecho estos dos autores en los últimos años, aunque las pretensiones estuvieran tan bajas. Me lo he pasado en grande y da gusto ver que no hace falta irse a un producto oscuro, sin presupuesto (y normalmente también sórdido y torpe en ejecución) para tener un ameno entretenimiento grueso, bestia y poco confesable.
Y si les escandaliza por mostrar así a tan dignos dignatarios de la Iglesia, van aviados; porque el periodo que se denomina como pornocracia es conocido por ser así de intenso. Yo he echado de menos que nos muestren más, como los concursos de prostitutas de élite en los que se prohibía el uso distintas partes del cuerpo para complacer a la clientela o los juicios a papas putrefactos desenterrados años después de su muerte (que es tan real como bastante anterior), ya era costumbre ante de los Borja celebrar hacerse papa con una orgía. Ya están avisados de lo que hay si no pueden soportarlo.
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07 agosto 2013
Super Crooks
Si me he enterado bien (y he procurado mirarlo e intentar contrastarlo), Super Crooks es un tebeo guionizado por Mark Millar, pero el argumento es de un ínclito español e internauta activo: Nacho Vigalondo.
Bien, Mark Millar es un tipo muy competente que viene a demostrar que supera con creces el talento gamberro y provocador de Garth Ennis. No digo que se pase más, sino que lo hace con mejores mimbres y ha sido capaz de colarle alguna boutade de las suyas a Marvel. Parece ser que descubrió eso de cobrar por guión original a adaptar al Cine por Wanted (que no se parece casi nada al más que recomendable tebeo) y que ahora se las ingenia desde su sello por parir las cosas breves, con gancho y adaptables lo más posible a peli (lo que da mucho más dinero). Nemesis o Kick Ass van marcadas por esta concepción y si le sale bien, bien por él.
Nacho Vigalondo no es menos peculiar, quizás me da la impresión de que lo es más por tenerlo más cerca. Su última peli, Extraterrestre, no terminaba de cuajar desde su curiosa premisa, pero con Los Cronocrímenes colaba en el Cine Español algo que solo podríamos asimilar en el mainstream de ahora en un capítulo de Doctor Who (aunque sus referentes sobre viajes temporales van mucho más atrás, pero es donde encajaría ese guión filmado), así que el resultado dejó al personal un poco fuera de onda. Demasiado ágil, demasiado enrevesado para no iniciados, demasiado bueno. Hay que tener a este hombre vigilado también.
Se ha juntado el hambre con las ganas de comer, vaya. Si atendemos a que todo es de Nacho y Mark es quien lo guioniza técnicamente, que seguramente no; puede que sea el mejor guión de Vigalondo o, al menos, el más equilibrado y asumible para el público desprevenido.
La cosa va tal que así: un colega viejuno la caga intentando timar a un casino, así que van a hacerle la puñeta a base de bien a menos que no devuelva la pasta con intereses. Así que que decide dar otro golpe para conseguir el dinero, para lo que necesitará la ayuda de retirados compañeros de profesión de los que fue mentor para poderlo llevar a cabo. Y más no se puede contar sin destripar algo interesante.
Claro, no he comentado que estamos en un mundo superheroico y hay panolis con trajes coloridos. Tampoco que los protas vienen a ser supervillanos, algo cutres (bueno, MUY cutres) pero supervillanos, o que se van a dar ese golpe a España donde reside otro supervillano retirado. La publicidad nos quiere vender que la idea es venirse aquí porque no tendrían enemigos naturales que les contengan, pero estamos ante una historia de rateros y el golpe de su vida para forrarse y retirarse que podría haberse ambientado en Saint-Tropez, Niza o Mónaco.
Se parece más a Ocean´s Eleven, la peli de este siglo con el canoso ese que imita a Paco Fox que a un tebeo de supers, y las cosas improbables con las que maravillarnos de este obra no es tecnología punta como en la peli mentada, sino que resolven las medidas de seguridad con superpoderes. Con algo de habilidad, podría contarse esta historia sin superpoder alguno (aunque eso no es malo) y realmente hasta aquí se puede contar.
El dibujo más que cumplir, es muy bueno y la narración ágil pero certera como para meternos todo en 4 números, cosa que no suele verse a estas alturas de la vida. Un tebeo sin relleno y sin recrearse. Está muy bien, tiene alguna sorpresa sobre la marcha y es una lectura simpática de una sentada que deja muy buen sabor de boca. Si al final sacan la peli, la esperaré con interés. De lo más fresco que he leído últimamente.
Bien, Mark Millar es un tipo muy competente que viene a demostrar que supera con creces el talento gamberro y provocador de Garth Ennis. No digo que se pase más, sino que lo hace con mejores mimbres y ha sido capaz de colarle alguna boutade de las suyas a Marvel. Parece ser que descubrió eso de cobrar por guión original a adaptar al Cine por Wanted (que no se parece casi nada al más que recomendable tebeo) y que ahora se las ingenia desde su sello por parir las cosas breves, con gancho y adaptables lo más posible a peli (lo que da mucho más dinero). Nemesis o Kick Ass van marcadas por esta concepción y si le sale bien, bien por él.
Nacho Vigalondo no es menos peculiar, quizás me da la impresión de que lo es más por tenerlo más cerca. Su última peli, Extraterrestre, no terminaba de cuajar desde su curiosa premisa, pero con Los Cronocrímenes colaba en el Cine Español algo que solo podríamos asimilar en el mainstream de ahora en un capítulo de Doctor Who (aunque sus referentes sobre viajes temporales van mucho más atrás, pero es donde encajaría ese guión filmado), así que el resultado dejó al personal un poco fuera de onda. Demasiado ágil, demasiado enrevesado para no iniciados, demasiado bueno. Hay que tener a este hombre vigilado también.
Se ha juntado el hambre con las ganas de comer, vaya. Si atendemos a que todo es de Nacho y Mark es quien lo guioniza técnicamente, que seguramente no; puede que sea el mejor guión de Vigalondo o, al menos, el más equilibrado y asumible para el público desprevenido.
La cosa va tal que así: un colega viejuno la caga intentando timar a un casino, así que van a hacerle la puñeta a base de bien a menos que no devuelva la pasta con intereses. Así que que decide dar otro golpe para conseguir el dinero, para lo que necesitará la ayuda de retirados compañeros de profesión de los que fue mentor para poderlo llevar a cabo. Y más no se puede contar sin destripar algo interesante.
Claro, no he comentado que estamos en un mundo superheroico y hay panolis con trajes coloridos. Tampoco que los protas vienen a ser supervillanos, algo cutres (bueno, MUY cutres) pero supervillanos, o que se van a dar ese golpe a España donde reside otro supervillano retirado. La publicidad nos quiere vender que la idea es venirse aquí porque no tendrían enemigos naturales que les contengan, pero estamos ante una historia de rateros y el golpe de su vida para forrarse y retirarse que podría haberse ambientado en Saint-Tropez, Niza o Mónaco.
Se parece más a Ocean´s Eleven, la peli de este siglo con el canoso ese que imita a Paco Fox que a un tebeo de supers, y las cosas improbables con las que maravillarnos de este obra no es tecnología punta como en la peli mentada, sino que resolven las medidas de seguridad con superpoderes. Con algo de habilidad, podría contarse esta historia sin superpoder alguno (aunque eso no es malo) y realmente hasta aquí se puede contar.
El dibujo más que cumplir, es muy bueno y la narración ágil pero certera como para meternos todo en 4 números, cosa que no suele verse a estas alturas de la vida. Un tebeo sin relleno y sin recrearse. Está muy bien, tiene alguna sorpresa sobre la marcha y es una lectura simpática de una sentada que deja muy buen sabor de boca. Si al final sacan la peli, la esperaré con interés. De lo más fresco que he leído últimamente.
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05 agosto 2013
Superman: Man of Steel - John Byrne
Hace poco comentaba que desde casi siempre en tebeos leía básicamente superhéroes, sin quitarme de otras cosas y sin sentir inferioridad alguna por mi preferencia (si acaso, asco por el gafapastismo ajeno), pero que veía la cosa un poco de capa caída y estaba algo desencantado, tocándome comentar a santo de qué.
Bueno, pues por fin despúes de tantos años me he podido leer la miniserie de John Byrne que redefinió a Superman, llamada (qué casualidad con la que está cayendo) El Hombre de Acero. ¿Por qué leo menos tebeos? Pues, mismamente porque no hay cosas grandes como este trabajo de Byrne en su mejor época. No es despecho y no es por Superman, personaje que nunca me ha atraído.
Os cuento, DC tenía un lío enorme con colecciones y líneas temporales de lo que habían sido sus tebeos desde décadas pasadas porque no compartían un universo común (eso fue ocurrencia de Marvel), así que en los 80 había un lío sobre quien llevana el traje de Flash, que pasaba con el Linterna Verde clásico y quién demonios estaba en el planeta de quien para hacer un cruce de colecciones o apariciones especiales, porque la solución que daba DC a como evolucionaban o cambiaban sus personajes de una versión a otra es que estaban en un multiverso lleno de tierras paralelas y universos a juego, que cada tebeo iba en su mundo y a su bola mientras no se dijera lo contrario habiendo apariciones especiales. Al final había tanto lío que tocaba hacer lo que ahora se llama un reboot, un reinicio de todo y se montaron una serie limitada le leche de cósmica.
Tras eso, había que poner las cosas en su sitio, o más bien, volverlas a contar. Y a John Byrne le tocó volver a contar el origen de Superman y poner cada elemento de su historia en su sitio (o descartarlo). Por ejemplo, definir que enemigos tendría o no (muchos eran de Superboy que siendo una serie en un universo paralelo dejaba de existir) o concretar cuando conocía a Lex Luthor.
En su momento había cierto resquemor con el asunto, pero Byrne demostró ser un gran conocedor del personaje y tomó decisiones coherentes que hoy día se consideran que no podría ser de otra manera cuando todo esto viene de los 80. No defraudó ni un ápice.
Es leerlos ahora y comprender que falla y falta ahora. Primero, Byrne hace de autor completo y, como es de esperar, se coordina muy bien trabajando consigo mismo (algunos dirían que es él mismo es la persona con la que mejor trabaja y casi la única que puede sin roces). Tenemos un dibujo limpio sin barroquismos y el color de su tiempo sin trampas ni efectos de ordenador o volúmenes de la separación de color, para un dibujante esto es ahora como mantener un tebeo solamente en blanco y negro, trabajar sin red, si fallas, nada te lo va a disimular; pero el resultado es brillante.
La narrativa, además, casi hace llorar de felicidad. En 6 números de 24 páginas pasan más cosas y mejor explicadas que en 300 de algunos autores reputados que andan sueltos por ahí, y la idea es ponernos el origen del héroe, presentarnos a Lois Lane, a Luthor, la forja de la identidad secreta, enseñarnos Krypton (ahora con lectura crítica e ingeniería genética, que la peli nueva no inventa nada) y con Bizarro de regalo. Nada de viñetas de una página ni trampas de ahora, tampoco enormes cuadros de texto para poder contar todo eso porque el diálogo o la imagen no saben manejarse. Simplemente un tebeo donde tienen tiempo para contarnos por qué le odia Lex Luthor (y sacarlo de Smallville, como pasaba en Superman, pero reincidieron en eso). Pero todo esto se hace con historias amenas que empiezan para acabar y, de propina, joyas como contarnos como se afeita Superman usando su propia visión calorífica.
Sencillamente, no hay este buen trazo en ejecución. Las cosas se estiran y se estiran ahora y ves a un dibujante competente para que te metan de improviso a otro mediocre y luego toque una macrosaga o una historia corta para interrumpir la metatrama. Parece que se haya perdido la gracia necesaria para hacer un buen tebeo con contenido, independiente como historia en sí mismo (pero coherente con su serie) y sin pretensiones. Hay grandes autores ahora, pero abordan sus etapas como una especie de colarnos su propia visión revolucionaria (cuando no se les pide) en algo así como un álbum o una miniserie de tapadillo cuando están en una serie regular y su trabajo es jugar con el bagaje del que pasaba antes, usando sus piezas y personajes para hacer algo honesto y, una vez más, sin querer reinventar nada ni hacer (ay, miedo) ni un Watchmen ni una revisión verista del estilo de Nolan en sus pelis de Batman. No es pedir un tebeo tonto de antes, lo que hecho de menos es tener una agenda creativa como la que menciono echar en falta.
Esto son unos buenos tebeos de Superman donde nos cuentan unas cuantas historias y nos colocan los personajes y su mundo con elegancia. Son buenos en sí mismos, son amenos y son un buen lugar donde empezar con el personaje. ¿Qué más se puede pedir? La etapa de Byrne con Superman es más larga que esto y dio para más, pero si no se ha reeditado, está a punto de hacerse. Echadle un vistazo aunque Superman no sea lo vuestro, tal como me pasa a mí. Os maravillará su eficacia.
Bueno, pues por fin despúes de tantos años me he podido leer la miniserie de John Byrne que redefinió a Superman, llamada (qué casualidad con la que está cayendo) El Hombre de Acero. ¿Por qué leo menos tebeos? Pues, mismamente porque no hay cosas grandes como este trabajo de Byrne en su mejor época. No es despecho y no es por Superman, personaje que nunca me ha atraído.
Os cuento, DC tenía un lío enorme con colecciones y líneas temporales de lo que habían sido sus tebeos desde décadas pasadas porque no compartían un universo común (eso fue ocurrencia de Marvel), así que en los 80 había un lío sobre quien llevana el traje de Flash, que pasaba con el Linterna Verde clásico y quién demonios estaba en el planeta de quien para hacer un cruce de colecciones o apariciones especiales, porque la solución que daba DC a como evolucionaban o cambiaban sus personajes de una versión a otra es que estaban en un multiverso lleno de tierras paralelas y universos a juego, que cada tebeo iba en su mundo y a su bola mientras no se dijera lo contrario habiendo apariciones especiales. Al final había tanto lío que tocaba hacer lo que ahora se llama un reboot, un reinicio de todo y se montaron una serie limitada le leche de cósmica.
Tras eso, había que poner las cosas en su sitio, o más bien, volverlas a contar. Y a John Byrne le tocó volver a contar el origen de Superman y poner cada elemento de su historia en su sitio (o descartarlo). Por ejemplo, definir que enemigos tendría o no (muchos eran de Superboy que siendo una serie en un universo paralelo dejaba de existir) o concretar cuando conocía a Lex Luthor.
En su momento había cierto resquemor con el asunto, pero Byrne demostró ser un gran conocedor del personaje y tomó decisiones coherentes que hoy día se consideran que no podría ser de otra manera cuando todo esto viene de los 80. No defraudó ni un ápice.
Es leerlos ahora y comprender que falla y falta ahora. Primero, Byrne hace de autor completo y, como es de esperar, se coordina muy bien trabajando consigo mismo (algunos dirían que es él mismo es la persona con la que mejor trabaja y casi la única que puede sin roces). Tenemos un dibujo limpio sin barroquismos y el color de su tiempo sin trampas ni efectos de ordenador o volúmenes de la separación de color, para un dibujante esto es ahora como mantener un tebeo solamente en blanco y negro, trabajar sin red, si fallas, nada te lo va a disimular; pero el resultado es brillante.
La narrativa, además, casi hace llorar de felicidad. En 6 números de 24 páginas pasan más cosas y mejor explicadas que en 300 de algunos autores reputados que andan sueltos por ahí, y la idea es ponernos el origen del héroe, presentarnos a Lois Lane, a Luthor, la forja de la identidad secreta, enseñarnos Krypton (ahora con lectura crítica e ingeniería genética, que la peli nueva no inventa nada) y con Bizarro de regalo. Nada de viñetas de una página ni trampas de ahora, tampoco enormes cuadros de texto para poder contar todo eso porque el diálogo o la imagen no saben manejarse. Simplemente un tebeo donde tienen tiempo para contarnos por qué le odia Lex Luthor (y sacarlo de Smallville, como pasaba en Superman, pero reincidieron en eso). Pero todo esto se hace con historias amenas que empiezan para acabar y, de propina, joyas como contarnos como se afeita Superman usando su propia visión calorífica.
Sencillamente, no hay este buen trazo en ejecución. Las cosas se estiran y se estiran ahora y ves a un dibujante competente para que te metan de improviso a otro mediocre y luego toque una macrosaga o una historia corta para interrumpir la metatrama. Parece que se haya perdido la gracia necesaria para hacer un buen tebeo con contenido, independiente como historia en sí mismo (pero coherente con su serie) y sin pretensiones. Hay grandes autores ahora, pero abordan sus etapas como una especie de colarnos su propia visión revolucionaria (cuando no se les pide) en algo así como un álbum o una miniserie de tapadillo cuando están en una serie regular y su trabajo es jugar con el bagaje del que pasaba antes, usando sus piezas y personajes para hacer algo honesto y, una vez más, sin querer reinventar nada ni hacer (ay, miedo) ni un Watchmen ni una revisión verista del estilo de Nolan en sus pelis de Batman. No es pedir un tebeo tonto de antes, lo que hecho de menos es tener una agenda creativa como la que menciono echar en falta.
Esto son unos buenos tebeos de Superman donde nos cuentan unas cuantas historias y nos colocan los personajes y su mundo con elegancia. Son buenos en sí mismos, son amenos y son un buen lugar donde empezar con el personaje. ¿Qué más se puede pedir? La etapa de Byrne con Superman es más larga que esto y dio para más, pero si no se ha reeditado, está a punto de hacerse. Echadle un vistazo aunque Superman no sea lo vuestro, tal como me pasa a mí. Os maravillará su eficacia.
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03 agosto 2013
All Star Superman - Grant Morrison, Frank Quitely
Como contaba hace poco por aquí, no soy para nada de Superman, nunca ha sido mi tipo de personaje. Pero teniendo quien me pueda prestar material y tras el buen sabor de boca del -Superman: El Hombre de Acero-, me atreví con alguna que otra obra cumbre del personaje. Este es ya un Superman del siglo XXI, escrito por Grant Morrison (chalado y contracultural donde los haya) y dibujado por Frank Quitely (dibujante de mostrencos musculosos y cosas con muchos detallitos al que mejor no sacar de sendas áreas). Sin embargo, la cosa queda bien. El dibujante es un manazas, pero al menos tiene personalidad y sabe dibujar (ni eso suele ser habitual en la industria)
Si hace poco contaba también lo del reboot que hizo DC en los ochenta que daba oportunidad al trabajo de John Byrne, aquí tenemos algo parecido. Estaban al borde de un nuevo reboot y dejaron a Morrison la oportunidad de despedirse de él. Total, iban a volver a contar su origen, ¿por qué no matarlo? Bueno, eso ya lo hicieron en los 90, pero eso es otra historia...
En All Star Superman, el interfecto cae en una terrible trampa de Luthor aunque en un principio no lo sepa. El plan es hacer que su cuerpo absorba demasiada energía solar y sus células, incapaces de contenerla, desarrollen algo parecido a un cáncer. Digamos que tiene oportunidad de saber que se muere lentamente, así que decide mantenerlo en secreto y cerrar unos cuantos asuntos.
Hay que indicar que la obra es interesante por muchos detalles. Morrison posee un enorme conocimiento como fan del personaje que pone en práctica, y en esta última-historia-de-superman también hace a su manera que sea la primera reincorporando multitud de elementos de la historia clásica del personaje dando ambos autores su propia versión de él (adviertáse que muchos de estos elementos son anteriores al reboot de los 80, pero iba todo a reiniciarse de nuevo, pues nada). Esto se disfruta en secundarios y guiños como el reloj para llamar a Superman de Jimmy Olsen.
En cuanto lo nuevo que se aporta, Quitely revisa gráficamente el universo de Superman, nos muestra a un Clark Kent encorbado y despeinado que si parece transfigurado, un Luthor asténico y, mal que nos pese, una Lois que parece que tiene síndrome de Down. No se que le pasa, pero parece que cuando se le tuerce un dibujo... en fin.
Los asuntos pendientes son cosas como contarle la verdad de una vez a la mentada Lois y hacerle sentir un día qué es ser una heroína (y ya puestos, una pareja de iguales), intentar comprender a Luthor aproximándose a él como Clark y cosas así. Pero no andamos en un cómic contemplativo ni esto es como la peli de Volver a Empezar. Tendremos tiempo para que Olsen la lie, nos invadan los alienígenas, le fastidien la cita a Superman o aparezca Bizarro. Aburrirnos no nos vamos a aburrir.
Todo esto no deja de tener el toque Morrison respecto a la superciencia que tanto le gusta concebir y planteamientos curiosos metidos en esta recreación de la (ya alocada) Edad de Plata. También hay un interesante cruce con su trabajo en la JLA que más vale no destripar. O sea, que la cosa no es ni tan contemplativo ni tan cerrada como parece. Una grata lectura que se agradece y se lleva sin estridencias (salvo lo fea que es Lois, claro). Recientemente ha sido reeditada la miniserie por ECC, así que es una compra muy recomendable como tiro fijo de algo digno de leerse y que no te hará derivar en sagas, crossovers ni gaitas.
Como curiosidad, adjunto la portada antigua, no la de la reedición en tomo, porque por culpa del podcast Charrando de Tebeos no puedo mirarla de la misma forma que antes. Comentaban que muestra a superman haciendo aguas mayores y que de ahí lo que parece una nube en la que se sienta (las nubes no son sólidas), que serían flatulencias y esa extraña cara de satisfacción del super... pues no puedo dejar de pensar en ello y, conociendo a Morrison, igual nos la ha colado así y todo.
Si hace poco contaba también lo del reboot que hizo DC en los ochenta que daba oportunidad al trabajo de John Byrne, aquí tenemos algo parecido. Estaban al borde de un nuevo reboot y dejaron a Morrison la oportunidad de despedirse de él. Total, iban a volver a contar su origen, ¿por qué no matarlo? Bueno, eso ya lo hicieron en los 90, pero eso es otra historia...
En All Star Superman, el interfecto cae en una terrible trampa de Luthor aunque en un principio no lo sepa. El plan es hacer que su cuerpo absorba demasiada energía solar y sus células, incapaces de contenerla, desarrollen algo parecido a un cáncer. Digamos que tiene oportunidad de saber que se muere lentamente, así que decide mantenerlo en secreto y cerrar unos cuantos asuntos.
Hay que indicar que la obra es interesante por muchos detalles. Morrison posee un enorme conocimiento como fan del personaje que pone en práctica, y en esta última-historia-de-superman también hace a su manera que sea la primera reincorporando multitud de elementos de la historia clásica del personaje dando ambos autores su propia versión de él (adviertáse que muchos de estos elementos son anteriores al reboot de los 80, pero iba todo a reiniciarse de nuevo, pues nada). Esto se disfruta en secundarios y guiños como el reloj para llamar a Superman de Jimmy Olsen.
En cuanto lo nuevo que se aporta, Quitely revisa gráficamente el universo de Superman, nos muestra a un Clark Kent encorbado y despeinado que si parece transfigurado, un Luthor asténico y, mal que nos pese, una Lois que parece que tiene síndrome de Down. No se que le pasa, pero parece que cuando se le tuerce un dibujo... en fin.
Los asuntos pendientes son cosas como contarle la verdad de una vez a la mentada Lois y hacerle sentir un día qué es ser una heroína (y ya puestos, una pareja de iguales), intentar comprender a Luthor aproximándose a él como Clark y cosas así. Pero no andamos en un cómic contemplativo ni esto es como la peli de Volver a Empezar. Tendremos tiempo para que Olsen la lie, nos invadan los alienígenas, le fastidien la cita a Superman o aparezca Bizarro. Aburrirnos no nos vamos a aburrir.
Todo esto no deja de tener el toque Morrison respecto a la superciencia que tanto le gusta concebir y planteamientos curiosos metidos en esta recreación de la (ya alocada) Edad de Plata. También hay un interesante cruce con su trabajo en la JLA que más vale no destripar. O sea, que la cosa no es ni tan contemplativo ni tan cerrada como parece. Una grata lectura que se agradece y se lleva sin estridencias (salvo lo fea que es Lois, claro). Recientemente ha sido reeditada la miniserie por ECC, así que es una compra muy recomendable como tiro fijo de algo digno de leerse y que no te hará derivar en sagas, crossovers ni gaitas.
Como curiosidad, adjunto la portada antigua, no la de la reedición en tomo, porque por culpa del podcast Charrando de Tebeos no puedo mirarla de la misma forma que antes. Comentaban que muestra a superman haciendo aguas mayores y que de ahí lo que parece una nube en la que se sienta (las nubes no son sólidas), que serían flatulencias y esa extraña cara de satisfacción del super... pues no puedo dejar de pensar en ello y, conociendo a Morrison, igual nos la ha colado así y todo.
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07 octubre 2012
Un repaso a Transmetropolitan
Transmetropolitan es un tebeo americano publicado por DC Cómics que no tiene que ver con superhéroes al haber acabado como parte de su línea Vértigo, ideada para lanzar historias de corte más maduro que, según tratemos una serie u otra, está poco o nada conectada con la DC que conocemos con superpoderes. La línea se presta más a cómic que si quizás no podamos llamarlo ''de autor'' si se da más manga ancha y sus creadores suelen mantenerse a cargo y tener la potestad de terminarlas algún día. Transmetropolitan la lleva a los guiones Warren Ellis durante todo su transcurso y ya ha acabado con un final coherente y sin prisas (nada de hacer un chapuz porque no la compraba nadie y apenas cerrar tramas, que es la única forma en que cierran las coles de superhéroes).
Transmetropilitan es una serie de ciencia ficción ciberpunk de verdad. Sostengo esto porque a pesar de los coches voladores, las inteligencias casi-humanas y partes mecánicas implantadas en el cuerpo a las que estemos acostumbrados (sí, propias de Blade Runner, pero también de la novela Neuromante), el movimiento ciberpunk, al menos originalmente, ha versado siempre sobre el poder del conocimiento, la forma de moverse dicha información en forma de datos y quienes con conocimientos aplicados acceden a esta, los hackers. Un hacker, en su sentido más correcto y puro, es alguien que accede a la información; así que no es raro que nuestro protagonista no sea un mercenario corporativo ni nada parecido obviando ciertos vicios e ideas preconcebidas sobre este subgénero, sino un peculiar periodista de investigación.
Spider Jerusalem es un personaje punkarra, molesto, violento y peca de histriónico a veces; pero es un periodista de raza y alguién con un compromiso con la verdad, con bsucarla, con obtenerla con métodos reprobables, con exponerla a su sociedad. Podría haber sido un hacker, pero es un trasunto del real periodista Hunter S. Thompson del que toma (y exagera) aspecto y actitudes. No en cuanto mostrarnos abiertamente qué es el periodismo gonzo que él mismo creó, (lástima, uno de los puntos más interesantes de la figura), pero si en cuento sus celosos retiros paranoides protegido con armas de fuego, su amigabilidad con las drogas o el tomarse como enemigo personal a un presidente que consideró poco menos que ímpio (en su caso Nixon) y como meta el hundirlo. De hecho, por ahí acaba derivando la serie. También se intenta emular su forma de describir la realidad en sus letras, aunque con menor fortuna. Pueden encontrar algunas de sus obras publicadas en Castellano y una libre y (apropiadamente) lisérgica adaptación en el film Miedo y Asco en Las Vegas de su libro del mismo nombre.
Transmetropolitan es, no vamos a engañarnos, una obra muy irregular. El dibujo cumple, pero muchas veces no pasa de hacer eso y serías dificultades para llegar a hacerlo. El dibujante que crea el aspecto de personajes, logo y el mundo futuro; tiene que ceder la tinta y más de un invitado a hacer los lápices es... una invitación de necesidad. Vamos, que es porque lo haga alguien. Caras raras que hacen monstruo del personal y acción estática mal mostrada (sí, se es que redundante) se da en esos bajos momentos.
Desgraciadamente, es algo a lo que tenemos que hacernos el cuerpo en Vértigo salvo contadas ocasiones en las que el dibujante puede cumplir, el presupuesto cumple con ellos o no les aparecen más interesantes ofertas con tipos en pijama. A veces se dan las tres cosas, a veces el guionista es un tipo muy pagado de sí mismo que no entiende que quien dibuja, ilustra, y quien lo hace en un medio mixto como es el cómic es co-creador. Sam Kieth, por ejemplo, no quiere saber de Sandman por esto mismo, y entre una cosa y otra no tenemos la permanencia de quienes arrancan (y crean) las series a los lápices. Casos como el de Steve Dillon en Predicador son los raros, y si ustedes seguieron Animal Man en los tiempos de Grant Morrison estarán acostumbrados a leer en Vértigo interesantes y osados guiones (normalmente) con dibujantes primerizos y mediocres (casi siempre).
Esto no es tan acusado en Transmetropolitan y Darick Robertson está muy presente y sus sustitutos no son especialmente malos (aunque deben revisar como se dibujan los cráneos humanos). Uno piesa en que podría haber hecho Brian Bolland con la serie, pero seguramente no tendría ese toque extraño y spoof de los secundarios, viandantes y situaciones vistas de fondo en abigarradas multitudes para representar lo grande y loca que es la ciudad, mezcla de etnias de todo tipo, cubridora de toda clase de necesidades y donde todo vicio y fetiche se compra y se realiza.
Desgraciadamente, esta irregularidad la tenemos en el guión y ahí es donde nos duele. La seríe comienza de manera algo errática, pero brillante. El problema es que Spider Jerusalem aparece, como bien indican en el podcast La órbita de Endor, como un personaje de dibujo animado con ataques de ira, histrionismo y violencia ligeramente justificada pero nada comedida. Por ejemplo, y sin descubrirles nada, que vuele el bar que visitaba en su retiro al principio del cómic es gracioso, pero convierte a nuestro protagonista en un asesino múltiple y no tiene nada que ver con el personaje que desarrolla posteriormente.
Se pasa de rosca. Conocí la serie en su momento, a finales de los 90, y le di una oportunidad. Sin embargo, la dejé. y no solamente fue por la pasta. Fue precisamente por estos dubitativos principios.
Ese primer Spider Jerusalem, inmaduro (como persona y personaje) me empachaba y me empacha. No es porque hostie a quien se encuentra y le contradiga, no es por sus continuas palabrotas en artísticas retahilas, las referencias sexuales o a las drogas, crecí leyendo El Víbora; lo que hace que no me asuste de nada, pero sí que sea muy poco paciente con la falta de contenido por mucha pose punki. Spider me parecía que venía a contar eso, un pavo convencido de tener la Verdad, de chulo por la vida. Se encuentra en una escena (forzada) con el presidente del país y le provoca con un artílugio diarrea tras darse otro discurso. Algo así como los primeros tebeos de Max, vaya.
La serie empieza a desarrollar sus mejores tedencias a partir del número 7. Mantiene su humor negro, la crítica social a través de éste, y la denuncia social. Se permite algunos ciclos cerrados que no nos llevan a ninguna parte y son pequeñas históricas o pasajes cómicos; pero que se agradecen en el total (esto es una serie de comic books, no se le puede exigir el trazado certero de los albumes). La cosa se vuelve prodigiosa y sin prácticamente problemas de ritmo cuando pasa a la metratrama de la serie: destruir a un nuevo presidente que no duda en hacer a su antojo usando todos sus medios para quitar de la ecuación a Spider, que le encumbró tan rápido como luego le cubrió de mierda.
Nunca he creido que Neil Gaiman tuviera pensado al detalle todo su Sandman. Que Ellis necesite un tiempo para ponerse en situación y que un autor tarde en sacar provecho a sus propios elementos no me molesta. V de Vendetta también es enorme y arranca con un enfoque muy distinto al que sigue su continuación americana que es cuando se alza como una gran obra.
Francamente, valoro el trabajo de guionistas que llegan remontar para series que habían perdido fuelle y/o rumbo (otro día hablaré de Gen 13), pero me parece más meritorio cuando lo hace el guionista que iba por un camino discutible. No es sencillo reconocer los propios errores y remendar tus dejes.
Transmetropolitan no es una serie perfecta en conjunto como obra completa, ninguna lo es. Pero es honesta, tiene personalidad y hace algo tan glorioso como hacer interesante (y emocionante) actividades como el seguimiento de una carrera política o desbaratar una trama de corrupción y trata de blancas por medio de informadores, enrevistas y el llamado cuarto poder.
Enorme a muchos niveles, su alocada visión del futuro con sus contrastes y locuras deja de mojigatas algunas de las idas de olla de Futurama (canibalismo comercializado, los Sex Muppets o teleñecos porno, religiones contactistas que veneran la exploración anal, electrodomésticos con IA adictos a las drogas...) y lo hace terriblemente divertido.
Es en esta faceta tan libre (y si quieren, poco rigurosa) donde puede aportarnos algo ya visto bien remozado y maquillado, como la trama de Angeles 8 y Fred Cristo, lider de un movimiento (o secta) que defiende mestizarse con ADN alienígena conviertiéndose en lo que la ufología define como grises.
Pero no estamos en una sátira social sin más donde la ciencia ficción sirve de excusa para crear trasuntos de instituciones y situaciones reales. En cuanto uno esté familiarizado con estas lides nota que ha habido documentación en pos de posibilidad detrás (aunque sea remota), y aparecen temas transhumanos, la evolución de lo que ahora son impresoras 3D, la nanotecnología o la crionización. No perdamos esto de vista por el cinismo e hipérbole que respira toda la serie. Ninguneamos lo irreverente y lo que contenga humor en cualquiera de sus formas con demasiada facilidad.
Se le puede achacar que abandona la exploración de estos elementos según se va conduciendo (¿o reconduciendo?) a su trama de fondo principal. Que podría ser, hasta cierto punto, posible contar la misma historia eliminando los elementos futuristas; pero Ellis no olvida lo que nos ha ido dando, el propio Fred Cristo y sus seguidores, aparecidos en una historia que cierra su arco en el cuarto número, estará presente de una manera u otra durante toda la serie y será capital para su resolución. Cuando creas historias y se extiende en el tiempo su desarrollo, aprendes a reconocer estos toques que demuestran que estás ante alguien de oficio. Ellis sin duda lo es, aunque tenga días mejores que otros y trabajos mucho mejores que otros. El que nos ocupa es, sin duda, una de sus mejores obras en conjunto, así como es de las mejores series que ha llegado a publicar la (a veces sobrestimada) línea Vértigo.
Mi consejo es hacerse con ella sin prejuicios venidos por el ciberpunk que hallamos podido mascar hasta ahora, ser pacientes y llegar a la primera docena de números para juzgar si nos va o no.
Su historia principal nos toca cerca y con cierta actualidad, me temo. Trata de medios de comunicación, libertad de expresión, investigación periodística y afectar con ello a una sociedad donde se da el hecho que está disociado que dice la gente de ésta viviendo los hechos a píe de calle (por ejemplo, usando Twitter, algo que no pudo predecir Ellis) con la visión que se nos quiera vender (dicho con toda la malicia del mundo) por los medios controlados políticamente.
En cuanto a su entorno, ampliamente disfrutable, resulta ser brillantemente plausible y coherente tal como luego llegan a serlo sus personajes y tramas. Tanto es así, que fue descartado como inspiración directa para la ambientación que debía co-escribir para la (malograda) edición española del juego de rol Cybernet, optándose por hacerlo actualizando la de Cyberpunk 2020, pero el hecho de que se valorara su viabilidad, debería bastar como prueba de su valía. Quien quiera saber como pudo ser aquello que no fue o mi postura sobre modernizar dicho juego clásico metiendo lo ciber en lo punk, puede recurrir a este viejo artículo en Fanzine Rolero donde usaba mis notas para aquel proyecto. Versionar el mundo Transmetropolitan ya veremos, que eso es lo que se esconde tras el nombre de proyecto Afterpunk que se empezó a mencionar hace unos años.
Lo que nos ocupaba en este post, (como siempre, demasiado largo para muchas paciencias y tentaciones de click fuera), ya está tratado. Puede que se os pasase en su momento, que os de sarpullido el tebeo americano, pero incluso si no os interesa la ciencia ficción deberiaís echarle un vistazo a Transmetropolitan, que prácticamente no ha perdido frescura ni actualidad, como suele ocurrir con los grandes temas en grandes historias.
Bonus Track: Una reseña más formal que la mía, con la que no tengo que comulgar, pero con la que ampliarán lo que digo.
Transmetropilitan es una serie de ciencia ficción ciberpunk de verdad. Sostengo esto porque a pesar de los coches voladores, las inteligencias casi-humanas y partes mecánicas implantadas en el cuerpo a las que estemos acostumbrados (sí, propias de Blade Runner, pero también de la novela Neuromante), el movimiento ciberpunk, al menos originalmente, ha versado siempre sobre el poder del conocimiento, la forma de moverse dicha información en forma de datos y quienes con conocimientos aplicados acceden a esta, los hackers. Un hacker, en su sentido más correcto y puro, es alguien que accede a la información; así que no es raro que nuestro protagonista no sea un mercenario corporativo ni nada parecido obviando ciertos vicios e ideas preconcebidas sobre este subgénero, sino un peculiar periodista de investigación.
Spider Jerusalem es un personaje punkarra, molesto, violento y peca de histriónico a veces; pero es un periodista de raza y alguién con un compromiso con la verdad, con bsucarla, con obtenerla con métodos reprobables, con exponerla a su sociedad. Podría haber sido un hacker, pero es un trasunto del real periodista Hunter S. Thompson del que toma (y exagera) aspecto y actitudes. No en cuanto mostrarnos abiertamente qué es el periodismo gonzo que él mismo creó, (lástima, uno de los puntos más interesantes de la figura), pero si en cuento sus celosos retiros paranoides protegido con armas de fuego, su amigabilidad con las drogas o el tomarse como enemigo personal a un presidente que consideró poco menos que ímpio (en su caso Nixon) y como meta el hundirlo. De hecho, por ahí acaba derivando la serie. También se intenta emular su forma de describir la realidad en sus letras, aunque con menor fortuna. Pueden encontrar algunas de sus obras publicadas en Castellano y una libre y (apropiadamente) lisérgica adaptación en el film Miedo y Asco en Las Vegas de su libro del mismo nombre.
Transmetropolitan es, no vamos a engañarnos, una obra muy irregular. El dibujo cumple, pero muchas veces no pasa de hacer eso y serías dificultades para llegar a hacerlo. El dibujante que crea el aspecto de personajes, logo y el mundo futuro; tiene que ceder la tinta y más de un invitado a hacer los lápices es... una invitación de necesidad. Vamos, que es porque lo haga alguien. Caras raras que hacen monstruo del personal y acción estática mal mostrada (sí, se es que redundante) se da en esos bajos momentos.
Desgraciadamente, es algo a lo que tenemos que hacernos el cuerpo en Vértigo salvo contadas ocasiones en las que el dibujante puede cumplir, el presupuesto cumple con ellos o no les aparecen más interesantes ofertas con tipos en pijama. A veces se dan las tres cosas, a veces el guionista es un tipo muy pagado de sí mismo que no entiende que quien dibuja, ilustra, y quien lo hace en un medio mixto como es el cómic es co-creador. Sam Kieth, por ejemplo, no quiere saber de Sandman por esto mismo, y entre una cosa y otra no tenemos la permanencia de quienes arrancan (y crean) las series a los lápices. Casos como el de Steve Dillon en Predicador son los raros, y si ustedes seguieron Animal Man en los tiempos de Grant Morrison estarán acostumbrados a leer en Vértigo interesantes y osados guiones (normalmente) con dibujantes primerizos y mediocres (casi siempre).
Esto no es tan acusado en Transmetropolitan y Darick Robertson está muy presente y sus sustitutos no son especialmente malos (aunque deben revisar como se dibujan los cráneos humanos). Uno piesa en que podría haber hecho Brian Bolland con la serie, pero seguramente no tendría ese toque extraño y spoof de los secundarios, viandantes y situaciones vistas de fondo en abigarradas multitudes para representar lo grande y loca que es la ciudad, mezcla de etnias de todo tipo, cubridora de toda clase de necesidades y donde todo vicio y fetiche se compra y se realiza.
Desgraciadamente, esta irregularidad la tenemos en el guión y ahí es donde nos duele. La seríe comienza de manera algo errática, pero brillante. El problema es que Spider Jerusalem aparece, como bien indican en el podcast La órbita de Endor, como un personaje de dibujo animado con ataques de ira, histrionismo y violencia ligeramente justificada pero nada comedida. Por ejemplo, y sin descubrirles nada, que vuele el bar que visitaba en su retiro al principio del cómic es gracioso, pero convierte a nuestro protagonista en un asesino múltiple y no tiene nada que ver con el personaje que desarrolla posteriormente.
Se pasa de rosca. Conocí la serie en su momento, a finales de los 90, y le di una oportunidad. Sin embargo, la dejé. y no solamente fue por la pasta. Fue precisamente por estos dubitativos principios.
Ese primer Spider Jerusalem, inmaduro (como persona y personaje) me empachaba y me empacha. No es porque hostie a quien se encuentra y le contradiga, no es por sus continuas palabrotas en artísticas retahilas, las referencias sexuales o a las drogas, crecí leyendo El Víbora; lo que hace que no me asuste de nada, pero sí que sea muy poco paciente con la falta de contenido por mucha pose punki. Spider me parecía que venía a contar eso, un pavo convencido de tener la Verdad, de chulo por la vida. Se encuentra en una escena (forzada) con el presidente del país y le provoca con un artílugio diarrea tras darse otro discurso. Algo así como los primeros tebeos de Max, vaya.
La serie empieza a desarrollar sus mejores tedencias a partir del número 7. Mantiene su humor negro, la crítica social a través de éste, y la denuncia social. Se permite algunos ciclos cerrados que no nos llevan a ninguna parte y son pequeñas históricas o pasajes cómicos; pero que se agradecen en el total (esto es una serie de comic books, no se le puede exigir el trazado certero de los albumes). La cosa se vuelve prodigiosa y sin prácticamente problemas de ritmo cuando pasa a la metratrama de la serie: destruir a un nuevo presidente que no duda en hacer a su antojo usando todos sus medios para quitar de la ecuación a Spider, que le encumbró tan rápido como luego le cubrió de mierda.
Nunca he creido que Neil Gaiman tuviera pensado al detalle todo su Sandman. Que Ellis necesite un tiempo para ponerse en situación y que un autor tarde en sacar provecho a sus propios elementos no me molesta. V de Vendetta también es enorme y arranca con un enfoque muy distinto al que sigue su continuación americana que es cuando se alza como una gran obra.
Francamente, valoro el trabajo de guionistas que llegan remontar para series que habían perdido fuelle y/o rumbo (otro día hablaré de Gen 13), pero me parece más meritorio cuando lo hace el guionista que iba por un camino discutible. No es sencillo reconocer los propios errores y remendar tus dejes.
Transmetropolitan no es una serie perfecta en conjunto como obra completa, ninguna lo es. Pero es honesta, tiene personalidad y hace algo tan glorioso como hacer interesante (y emocionante) actividades como el seguimiento de una carrera política o desbaratar una trama de corrupción y trata de blancas por medio de informadores, enrevistas y el llamado cuarto poder.
Enorme a muchos niveles, su alocada visión del futuro con sus contrastes y locuras deja de mojigatas algunas de las idas de olla de Futurama (canibalismo comercializado, los Sex Muppets o teleñecos porno, religiones contactistas que veneran la exploración anal, electrodomésticos con IA adictos a las drogas...) y lo hace terriblemente divertido.
Es en esta faceta tan libre (y si quieren, poco rigurosa) donde puede aportarnos algo ya visto bien remozado y maquillado, como la trama de Angeles 8 y Fred Cristo, lider de un movimiento (o secta) que defiende mestizarse con ADN alienígena conviertiéndose en lo que la ufología define como grises.
Pero no estamos en una sátira social sin más donde la ciencia ficción sirve de excusa para crear trasuntos de instituciones y situaciones reales. En cuanto uno esté familiarizado con estas lides nota que ha habido documentación en pos de posibilidad detrás (aunque sea remota), y aparecen temas transhumanos, la evolución de lo que ahora son impresoras 3D, la nanotecnología o la crionización. No perdamos esto de vista por el cinismo e hipérbole que respira toda la serie. Ninguneamos lo irreverente y lo que contenga humor en cualquiera de sus formas con demasiada facilidad.
Se le puede achacar que abandona la exploración de estos elementos según se va conduciendo (¿o reconduciendo?) a su trama de fondo principal. Que podría ser, hasta cierto punto, posible contar la misma historia eliminando los elementos futuristas; pero Ellis no olvida lo que nos ha ido dando, el propio Fred Cristo y sus seguidores, aparecidos en una historia que cierra su arco en el cuarto número, estará presente de una manera u otra durante toda la serie y será capital para su resolución. Cuando creas historias y se extiende en el tiempo su desarrollo, aprendes a reconocer estos toques que demuestran que estás ante alguien de oficio. Ellis sin duda lo es, aunque tenga días mejores que otros y trabajos mucho mejores que otros. El que nos ocupa es, sin duda, una de sus mejores obras en conjunto, así como es de las mejores series que ha llegado a publicar la (a veces sobrestimada) línea Vértigo.
Mi consejo es hacerse con ella sin prejuicios venidos por el ciberpunk que hallamos podido mascar hasta ahora, ser pacientes y llegar a la primera docena de números para juzgar si nos va o no.
Su historia principal nos toca cerca y con cierta actualidad, me temo. Trata de medios de comunicación, libertad de expresión, investigación periodística y afectar con ello a una sociedad donde se da el hecho que está disociado que dice la gente de ésta viviendo los hechos a píe de calle (por ejemplo, usando Twitter, algo que no pudo predecir Ellis) con la visión que se nos quiera vender (dicho con toda la malicia del mundo) por los medios controlados políticamente.
En cuanto a su entorno, ampliamente disfrutable, resulta ser brillantemente plausible y coherente tal como luego llegan a serlo sus personajes y tramas. Tanto es así, que fue descartado como inspiración directa para la ambientación que debía co-escribir para la (malograda) edición española del juego de rol Cybernet, optándose por hacerlo actualizando la de Cyberpunk 2020, pero el hecho de que se valorara su viabilidad, debería bastar como prueba de su valía. Quien quiera saber como pudo ser aquello que no fue o mi postura sobre modernizar dicho juego clásico metiendo lo ciber en lo punk, puede recurrir a este viejo artículo en Fanzine Rolero donde usaba mis notas para aquel proyecto. Versionar el mundo Transmetropolitan ya veremos, que eso es lo que se esconde tras el nombre de proyecto Afterpunk que se empezó a mencionar hace unos años.
Lo que nos ocupaba en este post, (como siempre, demasiado largo para muchas paciencias y tentaciones de click fuera), ya está tratado. Puede que se os pasase en su momento, que os de sarpullido el tebeo americano, pero incluso si no os interesa la ciencia ficción deberiaís echarle un vistazo a Transmetropolitan, que prácticamente no ha perdido frescura ni actualidad, como suele ocurrir con los grandes temas en grandes historias.
Bonus Track: Una reseña más formal que la mía, con la que no tengo que comulgar, pero con la que ampliarán lo que digo.
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11 mayo 2012
Málaga Cómic Festival 2012
Como ya sabréis, este blog es demasiado disperso y roleramente recalcitrante (aparte de publicar por temporadas) como para que se le tome como referencia en algo, se le siga o alguien confíe en él para difundir algo. Pero me mencionan esto, al parecer tengo amigos metidos en ello y me gusta la idea, me gusta la alternativa. (tíos otra ved avisad y ayudo en lo poco que pueda, pero es sumar algo más)
Y ahora toca la transcripción del comunicado de prensa:
La sala Espaciu acogerá los próximos días 8, 9 y 10 de junio de 2012 el salón internacional del cómic, Málaga Cómic Festival.
El Málaga Cómic Festival está orientado al aficionado del cómic más puro, con objeto de poner en contacto a seguidores con creadores en un ambiente festivo e informal. Málaga Cómic Festival ensalza al cómic como fuente de inspiración de otras formas de ocio alternativo (rol, videojuegos…) y desde hace ya más de una década como la base del entretenimiento más mainstream, el cine.
Aparte de una muy buena selección de stands con mucho material para comprar, se podrá disfrutar de concursos, conferencias, mesas redondas, exposiciones de originales y muchas sesiones de firmas.
Al Málaga Cómic Festival acudirán invitados de prestigio, como los ya confirmados Norm Breyfogle, Javier Aranda, Roger Bonet, Javier Mena, Javi Fernández y Jorge Jiménez, y algunos invitados sorpresa pendientes de confirmar.
Málaga Cómic Festival existe por y para promocionar el mundo de los cómics y productos derivados del mismo (DVD, merchandising, juegos, cosplay, etc.) y entiende al cómic como un todo, sin dividirlo en nacionalidades, donde todos los aficionados tienen cabida (aunque quizá mimemos algo más al aficionado clásico, ya que el manga cuenta con muchos eventos temáticos).
Málaga Comic Festival está organizado por el prestigioso Club Batman Spain, un club con miles de abonados y más de 20 años de historia a sus espaldas, y en colaboración con Konikel Publicidad Creativa.
Página oficial aquí, con mucha más info y programación
Es una pena solamente poder contarles esto. He de agradecer al cínico de mi jefe (sé como le molesta que le llame así), cínico, pero de buen corazón, el chivatazo. Por poco se me pasa.
Los blogs no son prensa, son publicaciones y yo los llamo medios (de comunicación) porque el nombre los dignifica y los une a webs, podcasts, y programas-de-radio-local-que-entonces-solamente-se-conocen-en-diferido-encapsulados-pero-no-les-puedes-llamar-podcast-que-se-enfadan cuando me dirijo a ellos. Mal entendido lo que es un dossier o comunicado de prensa (el segundo es cuando incluyo muestras) se me ha llegado a decir que mendigo atención cuando lo envío. La verdad es que está feo llamarlo así, pero más o menos es eso, como tales medios pueden tener o no una intención de informar, de formar o de meramente contar que hacen y que les gusta, tienes que esperar que les plazca para que te lo difundan y solamente si son tan amables para ello y les viene bien, no se me caen los anillos por hacerlo por otros cuando yo lo voy pidiendo o mendigando por ahí por Fanzine Rolero, y hasta había olvidado lo estupendo que es cuando te sientes obligado de ir actualizando un blog y te dan un post prácticamente hecho. Si ustedes están tramando algo por el estilo, en cómic, en manga, en solamente proyecciones de anime, en videojuegos, en solamente videojuegos retro o van a dar un taller o una conferencia, no se corten. Envíen el dossier o comunicado de turno o dadme un chivatazo con algo que pueda ir rastreando desde ahí, como ha sido el caso. Este blog era para vender y promocionar artículos y eventos de una tienda, ya no hay tienda (al menos física, que solamente queda un mercadillo hasta fin de existencias en Ebay, a su derecha) y tampoco mucha razón de ser aparte de continuar con otras rutinas dadas a mi naturaleza polifriki. Lo dicho, no se corten.
Bueno, saben que soy lenguaraz. Iba a hacer algo más que colgar una foto y un copiaste, cuando me pongo, me pongo, ya me conocen. Las negritas van por marcar cosas a partir de este párrafo. Lo clavan con que ya hay eventos solamente orientados al manga, eventos además muy masificados por lo fácil que es aficionarse (el fansub, sin ir más lejos) y que se convierten en enormes mercados de importación con estands bien cobrados por estar ahí que con la entrada al evento (si hay) hacen el negocio de aquello. Los eventos de este tipo se habrían colapsado tras despegarse del resto de eventos si no fuera por la gente, los otakus o como quieran llamarles, que montan los disfraces (cosplay) con sus concursos, los eventos, los talleres. Algún día se descubrirá que casi todos los eventos son meras propuestas y encuentros porque lo que les hace grandes y visitables son la gente.
Y están estupendos estos eventos del manganime, pero saturan un poco. Eso también.
Lo segundo es como mencionan el ocio que difunden. Bueno, ocio alternativo es la clave para plantear estas cosas a las instituciones, lo que viene a decirles que es diversión sin alcohol ni consumo de drogas, un día hablaremos más de esto. Lo que me interesa reseñar es que videojuegos, cómics o rol no son alternativos. Hacen tiempo que no son contracultura y además, son formatos, soportes. Lo que necesitan, ya que están arraigados en nuestra cultura, es precisamente que se les dignifique. Que no se entienda el rol como algo de raros (o algo peor), al videojuego como algo tonto para pasar al rato y al cómic como un entretenimiento barato (que no lo es) solamente para que los niños se familiaricen con la lectura.
Montar eventos de este y de cualquier tipo, pone la atención de los medios en ellos (bueno, es un decir) y transmite un mensaje necesario: que son cultura. Y por esto, y porque no sobran, sino faltan, y porque no puedes estar todo el año en todas las ciudades, cuantos más eventos haya, mejor. Los necesitamos para conquistar nuestro sitio, nuestro respeto (aunque siga habiendo otras muchas causas, pero esta es una) y no nos lo vamos a pasar mal precisamente asistiendo a ellos.
No, quien lo pasa mal es quien organiza. También he conocido los eventos desde este lado. Mucho curro, mucha complicación de organización de un personal vocacional, no profesional y con poco tiempo, que puede variar drásticamente, con medios e instituciones poco ilusionados o que te comprendan, con muchos costes que intentan cubrir y que como mínimo, no recuperas... Es duro organizar eventos. Y suelen acordarse de ti precisamente cuando te necesitan porque algo falla acabando como chupa de domine cabra si no lo solucionas al instante y no siempre se puede.
Por eso veo tan poco grupo implicado, y veo a una pequeña empresa de publicidad, que sé que su personal es exiguo, tanto como sería falaz llamar a la antigua FK emporio, y sé como se dejan los sudores en cada bolo que les sale, y como reinventan su trabajo para dar algo distinto y leñe, recuerdo, como intentaron ayudarnos casi poniendo pasta de su bolsillo porque admiraban lo que hacíamos por el rol y los videojuego antiguos en la FK y leñe, ole sus gónadas que han ayudado a levantar algo así.
Si tenéis la más mínima posibilidad, asistid. Os hará bien, les hará bien a los organizadores ver como ha funcionado. Da igual que hay otros eventos parecidos en la ciudad, que tampoco son mancos, pero no habéis firmado la exclusividad. No os pongáis como siempre que sois aficionados, no franquicias; da igual que los autores invitados no sean lo más conocido del mundo, también es una oportunidad para conocerlos. Dejaros de excusas. Apoyad estas cosas.
Además, que demonios, si tiene que sorprenderme un tipo de uniforme a mi espalda para dar un susto, prefiero que sea un batman antes que un anti-disturbios, aquí no me pagarán por ir, pero no me pegarán tampoco e iría con gusto, (apenas puedo caminar) porque a ese otro tipo de eventos tendré que ir arrastrándome si es necesario porque depende demasiado de ello. Id, porque será grato y nadie os obliga, esa es la mejor razón.
Y ahora toca la transcripción del comunicado de prensa:
La sala Espaciu acogerá los próximos días 8, 9 y 10 de junio de 2012 el salón internacional del cómic, Málaga Cómic Festival.
El Málaga Cómic Festival está orientado al aficionado del cómic más puro, con objeto de poner en contacto a seguidores con creadores en un ambiente festivo e informal. Málaga Cómic Festival ensalza al cómic como fuente de inspiración de otras formas de ocio alternativo (rol, videojuegos…) y desde hace ya más de una década como la base del entretenimiento más mainstream, el cine.
Aparte de una muy buena selección de stands con mucho material para comprar, se podrá disfrutar de concursos, conferencias, mesas redondas, exposiciones de originales y muchas sesiones de firmas.
Al Málaga Cómic Festival acudirán invitados de prestigio, como los ya confirmados Norm Breyfogle, Javier Aranda, Roger Bonet, Javier Mena, Javi Fernández y Jorge Jiménez, y algunos invitados sorpresa pendientes de confirmar.
Málaga Cómic Festival existe por y para promocionar el mundo de los cómics y productos derivados del mismo (DVD, merchandising, juegos, cosplay, etc.) y entiende al cómic como un todo, sin dividirlo en nacionalidades, donde todos los aficionados tienen cabida (aunque quizá mimemos algo más al aficionado clásico, ya que el manga cuenta con muchos eventos temáticos).
Málaga Comic Festival está organizado por el prestigioso Club Batman Spain, un club con miles de abonados y más de 20 años de historia a sus espaldas, y en colaboración con Konikel Publicidad Creativa.
Página oficial aquí, con mucha más info y programación
Es una pena solamente poder contarles esto. He de agradecer al cínico de mi jefe (sé como le molesta que le llame así), cínico, pero de buen corazón, el chivatazo. Por poco se me pasa.
Los blogs no son prensa, son publicaciones y yo los llamo medios (de comunicación) porque el nombre los dignifica y los une a webs, podcasts, y programas-de-radio-local-que-entonces-solamente-se-conocen-en-diferido-encapsulados-pero-no-les-puedes-llamar-podcast-que-se-enfadan cuando me dirijo a ellos. Mal entendido lo que es un dossier o comunicado de prensa (el segundo es cuando incluyo muestras) se me ha llegado a decir que mendigo atención cuando lo envío. La verdad es que está feo llamarlo así, pero más o menos es eso, como tales medios pueden tener o no una intención de informar, de formar o de meramente contar que hacen y que les gusta, tienes que esperar que les plazca para que te lo difundan y solamente si son tan amables para ello y les viene bien, no se me caen los anillos por hacerlo por otros cuando yo lo voy pidiendo o mendigando por ahí por Fanzine Rolero, y hasta había olvidado lo estupendo que es cuando te sientes obligado de ir actualizando un blog y te dan un post prácticamente hecho. Si ustedes están tramando algo por el estilo, en cómic, en manga, en solamente proyecciones de anime, en videojuegos, en solamente videojuegos retro o van a dar un taller o una conferencia, no se corten. Envíen el dossier o comunicado de turno o dadme un chivatazo con algo que pueda ir rastreando desde ahí, como ha sido el caso. Este blog era para vender y promocionar artículos y eventos de una tienda, ya no hay tienda (al menos física, que solamente queda un mercadillo hasta fin de existencias en Ebay, a su derecha) y tampoco mucha razón de ser aparte de continuar con otras rutinas dadas a mi naturaleza polifriki. Lo dicho, no se corten.
Bueno, saben que soy lenguaraz. Iba a hacer algo más que colgar una foto y un copiaste, cuando me pongo, me pongo, ya me conocen. Las negritas van por marcar cosas a partir de este párrafo. Lo clavan con que ya hay eventos solamente orientados al manga, eventos además muy masificados por lo fácil que es aficionarse (el fansub, sin ir más lejos) y que se convierten en enormes mercados de importación con estands bien cobrados por estar ahí que con la entrada al evento (si hay) hacen el negocio de aquello. Los eventos de este tipo se habrían colapsado tras despegarse del resto de eventos si no fuera por la gente, los otakus o como quieran llamarles, que montan los disfraces (cosplay) con sus concursos, los eventos, los talleres. Algún día se descubrirá que casi todos los eventos son meras propuestas y encuentros porque lo que les hace grandes y visitables son la gente.
Y están estupendos estos eventos del manganime, pero saturan un poco. Eso también.
Lo segundo es como mencionan el ocio que difunden. Bueno, ocio alternativo es la clave para plantear estas cosas a las instituciones, lo que viene a decirles que es diversión sin alcohol ni consumo de drogas, un día hablaremos más de esto. Lo que me interesa reseñar es que videojuegos, cómics o rol no son alternativos. Hacen tiempo que no son contracultura y además, son formatos, soportes. Lo que necesitan, ya que están arraigados en nuestra cultura, es precisamente que se les dignifique. Que no se entienda el rol como algo de raros (o algo peor), al videojuego como algo tonto para pasar al rato y al cómic como un entretenimiento barato (que no lo es) solamente para que los niños se familiaricen con la lectura.
Montar eventos de este y de cualquier tipo, pone la atención de los medios en ellos (bueno, es un decir) y transmite un mensaje necesario: que son cultura. Y por esto, y porque no sobran, sino faltan, y porque no puedes estar todo el año en todas las ciudades, cuantos más eventos haya, mejor. Los necesitamos para conquistar nuestro sitio, nuestro respeto (aunque siga habiendo otras muchas causas, pero esta es una) y no nos lo vamos a pasar mal precisamente asistiendo a ellos.
No, quien lo pasa mal es quien organiza. También he conocido los eventos desde este lado. Mucho curro, mucha complicación de organización de un personal vocacional, no profesional y con poco tiempo, que puede variar drásticamente, con medios e instituciones poco ilusionados o que te comprendan, con muchos costes que intentan cubrir y que como mínimo, no recuperas... Es duro organizar eventos. Y suelen acordarse de ti precisamente cuando te necesitan porque algo falla acabando como chupa de domine cabra si no lo solucionas al instante y no siempre se puede.
Por eso veo tan poco grupo implicado, y veo a una pequeña empresa de publicidad, que sé que su personal es exiguo, tanto como sería falaz llamar a la antigua FK emporio, y sé como se dejan los sudores en cada bolo que les sale, y como reinventan su trabajo para dar algo distinto y leñe, recuerdo, como intentaron ayudarnos casi poniendo pasta de su bolsillo porque admiraban lo que hacíamos por el rol y los videojuego antiguos en la FK y leñe, ole sus gónadas que han ayudado a levantar algo así.
Si tenéis la más mínima posibilidad, asistid. Os hará bien, les hará bien a los organizadores ver como ha funcionado. Da igual que hay otros eventos parecidos en la ciudad, que tampoco son mancos, pero no habéis firmado la exclusividad. No os pongáis como siempre que sois aficionados, no franquicias; da igual que los autores invitados no sean lo más conocido del mundo, también es una oportunidad para conocerlos. Dejaros de excusas. Apoyad estas cosas.
Además, que demonios, si tiene que sorprenderme un tipo de uniforme a mi espalda para dar un susto, prefiero que sea un batman antes que un anti-disturbios, aquí no me pagarán por ir, pero no me pegarán tampoco e iría con gusto, (apenas puedo caminar) porque a ese otro tipo de eventos tendré que ir arrastrándome si es necesario porque depende demasiado de ello. Id, porque será grato y nadie os obliga, esa es la mejor razón.
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26 noviembre 2009
Por qué me gustan los Ultimates..
Todo esto va a quedar muy Adliano, pero he estado repasando la serie de Ultimates para ponerme al día, que ni he olido aún el tercer volumen, y me sigue haciendo gracia esto:
Sí, es lo que parece, y por si no os lo creeis, otra captura:

Observad el careto de Hulk, es impagable...
En verdad que soy alguien tan enfermo con el trabajo que me he permitido hacerlo debido a que no me vendría mal respecto a la nueva sección que he abierto en el Fanzine Rolero sobre los distintos enfoques con que llevar una historia de superhéroes y con ello dar ideas para el roleo con ellos rompiendo con algo de originalidad la norma. La etapa de Mark Millar sigue siendo tan buena como la recordaba (y no digo nada de la de Loeb, que toca despúes aunque le temo). Quizás debería hacer un desglose de sus ideas puestas en marcha para Masters & Masterminds, que es como se llama la sección. En Ultimates, la subida de tono con lo que se permite ahora en los cómics que en los 70 era impensable y la cantidad de chistes referenciales, no son nada en cuanto las aportaciones que hace este guionista británico (que no Inglés). Tiene mucho de aprovechable, la verdad.
El caso es que también se me ha ocurrido que los jugadores de Heroclix podríais querer que repasara las figuras que inmortalizan a los personajes, al menos, los que están dentro de esta versión de los Vengadores. Fueron buenas figuras, de hecho, es el Capitán América de esta versión es el que tengo casi perenne en mi equipo de 200 puntos. Ya me comentáis que os parece la idea cuando paseis por la FK, (o alguno a los comentarios si no es un parroquiano pero le hace ilusión)
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10 noviembre 2009
El Cubo y Fanzipote
El Cubo es un boletín de noticias del cómic amateur impenitente (por perseverante) que es el gabinete de prensa del colectivo cordobés conocido como Ediciones Cúbicas y podio cultural alternativo paralelo en general, liderado por el no menos impenitente Juan Román García, Alias Juan Cubo, toda una institución en la ciudad que no es tan profeta en su tierra como fuera, como suele pasar.
Como publicación gratuita lleva años apareciendo en establecimientos amigos, hablándonos de los fanzines del grupo, de los de aquellos que se han puesto en contacto con ellos, de su biblioteca de éstos y su distribución amateur por el método del intercambio.
Fanzipote fue el fanzine compilación-fin-de-curso del taller de cómic de la ciudad. Nació en 1992 para ello, más tarde, desaparecida la A.C. Tebeonautas que organizaba dicho taller, se convirtió en el heraldo de los jóvenes autores de Cúbicas dentro de su panoplia de distintas iniciativas fanzineras donde solo el Fanzipote era perenne.
Entre profesores y alumnos, luego como autores a secas, desfiló (desfilamos) por aquellos talleres gente como Raulo Cáceres, que conocerán por su trabajo en el JdR Aquelarre, su hermano Miguel Ángel, (al que vimos en el manual del juego de minis Semper Fidelis), El Juan Pérez (que ha publicado en mil sitios, entre ellos, El Batracio Amarillo), Vicente Galadí, editor de Dos Veces Breve, la plana de Killer Toons (por abreviar) y en sus páginas han rulado muchos más amigos personales que publicaron y no perseveraron en esto, acogiendo el colectivo cúbico en su más de una década de historia autores de mi tierra que han currado para editoriales como Dark Horse o Pelgrane Press.
Fanzipote ha sido ya desde el siglo XXI el acicate y escaparate de los autores nóveles que cohesionaba y dinamizaba cúbicas, siendo la noticia el que Juan Cubo ha recuperado su mítico primer número de 1992 como facsímil en El Cubo 45 en una tarea de conservador de la memoria creativa de esta ciudad que esperamos que continue.
Sin más dilación, ni enrollarme más, les dejo con el link de descarga. Es un archivo que puede parecer pesado en KB, pero es necesario para poder leerlo con la calidad que se merece. Quizás este primer número no sea el mejor ni el que más gente ahora nacionalmente famosa vea estrenarse, pero es una reliquia histórica de mi tierra y el tebeo nacional.
Y de regalo, la reseña de la celebración en la FK de sus 10 años de historia hace unos cuantos idems, (con el bonus track de ver al Koña hecho un chavalín)
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23 octubre 2009
Superboy es mala gente... (un post parásito)
Rafael Marin, el escritor y guionista de cómics con el que hace tiempo intercambiábamos impresiones de blog a blog, tenía cierto sabor amargo respecto al medio del tebeo en cuanto éste no había sabido recuperarse del revisionismo realista de los años 80. Para él, no ha sabido hacerse nada tras un Watchmen, o un V de Vendetta (si me lo aceptais como tebeo de supers) y el que todos estén deprimidos y con problemas a partir de la primera obra mentada (no lo digo yo, lo dice Alan Moore). La única vía ha sido rehuir este camino (que iba siendo cansino) y aceptar que los tebeos son un divertimento leve, graciosete y con su propia lógica atolondrada. Por esto mismo Moore estaría haciendo tanto cómic bastante cómico y leve (aunque creo que tiene que ver la pasta que le tuvo que pasar a su exmujer tras el divorcio... pero es solo una teoría medio confirmada por él mismo).
Pero para Marin lo infructuoso es ahora reirnos de que tontos son los cómics, y como antes lo eran más y más ridículos si cabe en la Golden Age y demás. Como se hace esto impenitentemente, es un poco menos que clamor bloggero a estas alturas o un tácito código de protocolo de blog tebeístico, diría yo, que me parece un ejercicio bastante sano de autocrítica, pero él tiene derecho a quejarse, despúes de todo él intentó trasladar el lenguaje y el concepto de Los Vengadores a la España de los 90 con su Iberia INC.
Los tebeos de antes tampoco es que fuesen precisamente de la compeljidad y truculencia noir de un Largo Halloweed de Loeb, al menos en DC, que estaba activa mucho antes y no tuvo universo unificado hasta los 80, algunas cosas nos resultan sonrojantes revisadas hoy día. Puede ser que estemos ya muy viejos leyendo tebeos para la mentalidad que se le pedía a los guionistas de aquel momento, pero mucho me temo que esto se deba más a que no había un libro de estilo respecto que hacer con los personajes (y que NO se podía hacer nunca), como parece que hay desde los 80 y el hecho patente de que nosotros, sí, nosotros tenemos a su vez una imagen prejuiciosa hecha con todo lo que hemos leído desde pequeños, es decir, solo una década o dos cuando nuestros amados personajes son mucho más longevos (y a veces, incluso más viejos que nosotros).
Todo esto viene a que me he reído de lo lindo revisando el blog de ADLO! con el resumen ilustrado y los comentarios de una aventura de Superboy con su hermano... sí, leeis bien. A la minuciosa descripción de las técnicas y procesos deductivos que hace gala nuestro Superboy durante la trama (propios del Don Miki que tanto me gustaba) hay que aplaudirle los comentarios, donde se llega a la conclusión de que el hijo de... Krypton es... una mala persona. En serio, estará mal, será improductivo para el cómic y su singladura como género y bla, bla, pero olvidemosnos de todo esto y leeros estos posts:
Maldito Bastardo 1ªParte
Maldito Bastardo 2ª Parte
Maldito Bastardo 3ª Parte
Y ahora, si no os ha sido bastante, (Kon debe estar descojonándose por el suelo...) esta historia chufla es versionada y remasterizada post-Crisis hace nada... publicada en el Action Comics Annual 10 de 2007, guionizada por Geoff Johns y dibujada por Eric Wight. Lo curioso es que aquí el joven Superman es exonerado de culpa, por lo que su pobre visitante encima de las putadas que pasa en la Tierra (leed los links de antes, no quiero spoilear nada), ahora resulta que la culpa es solo suya.
Superboy es un Bendito
¿Un post con una reflexión de medio pelo sobre la reflexión de otro bloggero y que se vertebra con links a 4 posts de otro blog? ¿Habéis descubierto ya por qué digo que esto es un post parásito?
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19 octubre 2009
Por aquí no paso....
NO, NO y NO, una cosa es reirse de uno mismo y sus obsesiones, el deconstructivismo y esas gaitas, pero esto:
...es llegar demasiado lejos, vale que cuando salia con spidey la cosa tenía tanta cara y era tan vergonzosa que se hacia si no entrañable al menos risible... PERO ESTO ES TOCAR TODO LO SAGRADOOOO!!!!!
...es llegar demasiado lejos, vale que cuando salia con spidey la cosa tenía tanta cara y era tan vergonzosa que se hacia si no entrañable al menos risible... PERO ESTO ES TOCAR TODO LO SAGRADOOOO!!!!!
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18 octubre 2009
Paranoia, el tebeo del juego de rol
Curiosidades varias, me lo topo por casualidad cuando andaba buscando en el blog de ADLO! otra cosilla... y es que son unos cracks. Data de 1992 y es obra de Paul O´Connor y Hector (a secas), basándose en la ambientación del celebérrimo juego de rol.
Podéis encontrar un resumen y más imágenes en este link hasta el post que menciono. Que pase un buen día, ciudadano.
Podéis encontrar un resumen y más imágenes en este link hasta el post que menciono. Que pase un buen día, ciudadano.
14 octubre 2009
El Misterio de los Iluminati
Los iluminati son una presunta conspiración para el dominio mundial que nace con intereses creados por las maquinaciones del Partido Nacionalsocialista (los nazis, los malos) para querer poner en un falso libro, atribuido a los sabios de Sión, en una situación a los judíos que justificase el que se le despojara de sus bienes y se les convirtiera en jabón y lámparas. No bastaba con aquello de que eran razas inferiores, que habían traicionado a Alemania o que olian mal (un clásico). Lo hicieron tan bien que aun hay quien se cree el asunto.
Esto no es tan raro como parece, el mismo Francisco Franco, con pseudónimo, se dedicó a escribir libros en contra de la masoneria contando muchas mentiras. España no es tan diferente, pero si más cutre. Está visto. Pero no viene al caso.
Iluminati es también el nombre de un juego de cartas de Steve Jackson Games, basado en traficar con delirantes grupos de poder secretos. Fue su primer gran éxito antes del Munchkin en ese campo, aunque este último mentado ha desbordado toda previsión de la empresa y mesura. Si no fuera por este juego, quizás se hubiera arruinado cuando el FBI secuestró sus ordenadores y con ello detuviera un juego de rol en ciernes, pero salieron indemnes de las acusaciones y este no es el asunto. Por lo que he tratado con gente de Edge, (su editora en España) se toman con mucha guasa y devoción pop el asunto conspiranoico y el culto al número 22, pero esto tampoco es el tema.
Los iluminati era también el apodo de dos hermanos de mediana edad que trabajaban conmigo en la empresa irlandesa de finanzas donde languidecía antes de llamarme Werden. Eran conocidos por su defensa en la hora de la comida de que el universo era holográfico (más bien, tenía muchas caras y esta era una, no confundir con la obra de Talbot), que nos defenderíamos de las manchas solares con con un escudo de fuerza psíquico y que erámos todos el producto de experimentos alienígenas. Desconozco de que grupo eran si estaban organizados, aunque sonaban muy raelianos. Supongo que mi anecdotario personal tampoco viene al caso.
Los iluminati son además una keyword (palabra clave) de las tarjetas de Heroclix y SÍ este si es el tema. Me habeis preguntado y me afano en daros información. Aunque como veis, la cosa es más extensa y divertida que la respuesta concreta para con los clix que tiene que ver con una miniserie en concreto de Marvel que tiene que ver con la retrocontinuidad o retcon por resumir. Es el efecto de que pones algo en un tebeo el mes pasado sobre algo que ocurrió en tebeos de hace 10 años y ea, se incorpora y ya está, ha pasado y cuando relees ya no es lo mismo, porque tú sabes que ha pasado y ahí no te lo cuentan (los pobres autores no sabían que iba a contar el siguiente que venga) pero tú ahora lo sabes y eso te hace leerlo de otra manera.
¿Un ejemplo práctico? Pues así de memoria, aunque ahora se abuse de este recurso no es una novedad precisamente. Recuerdo en un Spiderman (creo que era el 75 o así, sobre 1988, y que está entre el material antiguo de la FK) Mary Jane contaba un día que tenía ñoño el culebrón de su vida a Peter, con lo que salía a relucir que había tenido un broncón en casa y por eso se presentó en la de la tía de Peter, aquel encuentro mítico (en los 60) en el que tras un par de alusiones números atrás, porque decía May que quería presentarle a una chica para una cita a ciegas, en la que MJ le suelta aquello de Ey, Tigre, te ha tocado la lotería.
Aquello era turbador en la época, era una chica lanzada la muchacha. Ahora igual nos parece que iba un poco sobrada y de zorrón, pero NO, gracias a la retrocontinuidad sabemos que lo que pasa es que andaba pendiente de pirarse de casa un rato, de subirse la moral y de pasar un buen rato. Además, todos los que hemos seguido el trepamuros sabemos que en su carrera de actriz ha podido pegarse muchas canas al aire y no lo ha hecho.
Otro ejemplo de retrocontinuidad más acusado es en la miniserie esa en la que sin avisar nos cuentan el pasado de Tia May (aunque nos lo spoilerea la portada española en tomo) allí se cuenta algo MUY importante para la historia del trepamuros que tampoco es que le afecte mucho, pero que no voy a spoilear por sí volvemos a tener ejemplares y quereis disfrutar del (estupendo) Terry Dodson a las formas femeninas.
Digamos que ver los escarceos sexuales y la prodigalidad con el que empina el codo tia May cambió muchas cosas en la manera que tengo de ver a esa ancianita siempre pachucha. Va a ser que su delicada salud es cosa del hígado, pero ahora entiendo más lo del novio pesado que se echó en el asilo o que tuviese de novietes al Buitre y al Doctor Octopus. Le va la marcha a tía May (y bien que hace).
Y pasando ya de hablar del sexo más allá de los 60, que no es el tema, (aunque espero que os de una brizna de esperanza a ciertos jugadores de Clix para los que escribo esto, tenéis más tiempo del que pensaís), pues os dejo con un enlace a la ADLO! que bien explica que es la retrocontinuidad y saca a colación que son los Iluminati de heroclix mentando el tebeo de rigor donde se retrocontinua el asunto. Mis mejores deseos a los que quieran hacerse ese equipo, por lo chungo que es pillarse un Rayo Negro.
Aquí tenéis el enlace
.
Y bueno, ya veis que la realidad tiene más chicha y que os he dejado hilos de donde tirar (googlear)
03 octubre 2009
El follón este de los cómics bajo los medios...
Koña me insta a que trate un asunto que causa cierto resquemos en redes sociales como Facebook y en los correos cadena que se montan aficionados al cómic del ramo creativo, entre los que se encuentra él.
Teniendo en cuenta que aquel post sobre Marvel comprada por Disney fue su influencia decisiva para que lo escribiera, va a parecer por mi tono que todas las ideas que me da Koña me parecen mal y que las ejecuto a disgusto porque si fuesen buenas las habría tenido yo o no las habría descartado tácitamente. No os confundais, en realidad solo pienso eso de la mitad de sus ideas. En cambio, yo me callo el 75% de las mías porque llego a estimar que son malas.
No he hablado del asunto antes porque no creo que sea propio y porque tampoco me parece adecuado dar pábulo, cancha e importancia a estos asuntos.
Pongo el texto escaneado siendo consciente de que igual no se amplia bien y que no es legible, tampoco voy a hacer referencias directas ni dar nombres. Lo resumimos para el que no sepa el asunto en que un columnista muy ufanamente se sorprende de la atención (y la pasta) que se dedica a los cómics, dando ejemplos el buen hombre donde se descalifica a sí mismo mostrando su propio ignorancia del medio.
No es que no luche o no haya luchado por estas causas, el año que nació Vero, (una componente de nuestro club de rol), yo dirigía la celebración de mis segundas jornadas y me enfrentaba a los medios por como ponían de vuelta y media la serie Ranma 1/2, (que entonces era la gran novedad en la tele). Mi entrevista por un medio de Antena 3 (¿o fue Onda Cero?) pasó desapercibida en un programa matinal y no llegamos a nada mostrando otra opinión, y es que solo el que golpea primero y hace sangre parece que pueda prevalecer. Lo notamos esa época con el rol y con los videojuegos que supuestamente causaban psicopatía y epilepsia respectivamente.
Creo recordar que fue Carlos Canales quien decía en antena (programa La Rosa de los Vientos) que lo que más le preocupaba de ver vilipendiado un campo del saber como la ufología y lo paranormal no era precisamente la ignorancia sobre estos asuntos que se mostraba al hacerlo, sino que al ser él conocedor de ambos campos, temía cuantas burradas oiría o leería diariamente que le parecerían plausibles precisamente porque no era un conocedor del tema, y no podemos ser conocedores de todo.
Por estas anécdotas, lo primero que quiero que tengais claro es que ni podemos evitar estas cosas ni debemos creer en los medios mayoritarios (ni en los minoritarios o alternativos, contrastad siempre todo u os la meterán doblada).
En cuanto al caso que nos ocupa, creo que eso de escandalizarnos es una chorrada y que no hacemos nada criando odio repartiéndonos el escaneo este o haciendo famoso el texto del interfecto. Siempre tenemos la mala (e inútil) costumbre de predicar entre conversos. Que me cuentes en un correo el valor artístico del cómic solo me sirve para ver tu capacidad de argumentación y de exposición de referentes. Seguiré pensando que los medios dicen muchas tonterias que cree (a mi pesar) demasiada gente, y mi casero seguirá opinando que el cómic es respetable y mueve pasta; despúes de todo, le pago con dinero sacado de su venta.
A lo mejor algunos somos muy jóvenes o hemos olvidado muy pronto esa mitad de los 90 donde se cagaban en nosotros y en nuestras aficiones extrañas, cuando el panadero de la Fuensanta nos amenazaba con denunciarnos por jugar al rol, cuando tenía gracia que en una casa okupa montara la ARV (Asociación de Roleros Violentos) y no nos echaran de allí los punkis porque nos tenían cierto miedo. Ahora somos todos más viejunos y nuestras aficiones mueven más pasta (salvo quizás la del rol), por lo que hay más mercado y nadie toca negocios lucrativos a la primera de cambio. Al anime también le han dejado tranquilo: la emisión de Naruto en canales de pago es una manera de crear abonados.
Lo que tenemos que hacer es seguir practicando nuestras veleidades artísticas, practicar nuestra afición y seguir montando eventos donde la compartimos con nuestra gente y los curiosos que podamos convocar.
¿Quereis movilizaros? ¿Darle importancia ahora que no se acuerda nadie salvo nosotros de esa columna buscando el derecho a réplica? Vale. Es loable. Mandad vosotros columnas al medio defendiéndoos, cartas abiertas firmadas por colectivos y asociaciones, mandad muchas, muchas cartas al director para que se den cuenta que ha sido un error. Si enfatizais que currais en el gremio creativo y que no vais a consultar más el medio igual tiene más efecto y todo.
Pero caballeros, lo máximo a lo que podeis aspirar es que el director o el redactor jefe le de un tirón de orejas al intefecto con un oye, no digas estas cosas que la lías y me llenan la mesa de mierda. No lo van a despedir, no va a acabar en ridículo, la gente no dejara de creer en el medio ni nada de eso.
Primero, porque la realidad son los medios. Si sale en la tele o la prensa, no solo es Verdad, es Importante. Lo segundo, y no menos vital de recordar, es que nadie puede ser vejado, castigado o perjudicado por decir su opinión, eso forma parte de una cosa aspirable y confusa llamada democracia. Lamentablemente, también vale esto para opiniones nada formadas y los rebuznos fuera de toda duda. El único cortapisas es que no se ofenda a nadie con ello, y eso es algo indefinido que debe decidir un juez y en el que influye la posición del ofendido.
Colega, si ahora te vas a impresionar porque por alusiones o por formar parte de un grupo minoritario eres llamado publicamente raro, peligroso, pervertido, infantil o terrorista (recuerda que los que usan Emule son terroristas destructores de la música y puestos de trabajo según algunos medios); pues entonces me parece que estás poco antento a lo que sucede a tu alrededor, tienes la edad de la mentada Vero (a la espera de en unos meses poder pedirse una copa en un local) o eres muy, muy ingenuo.
Yo tengo mucho trabajo. Demasiado. Entre otras cosas, llevo este blog para que esteís al día respecto a que movemos en la Kaufman y me lio en creaciones roleras. No estoy para estas guerras. No es tanto por viejo como por cansado y conocedor de sus (parcos) resultados. Me parece que unos medios alternativos que dominamos nosotros, los conversos, deberían dedicarse a otros temas colgando cosas como esta:
Esto es un trabajo de Alex Koña para un módulo de rol publicado en Fanzine Rolero, (que llevo yo con mis alegres apandadores). No es algo que seguramente os sorprenda, ya que avisamos de estas cosillas por aquí y reboto esta noticia en otros medios como foros o blogs, pero nunca está de más hablar de un buen trabajo ajeno. Koña dibuja cómics desde siempre, pero actualmente no hay publicación de historietas profesional donde pueda lucirse, así que trabaja conmigo en rolerismos. De tanto currar y hacerlo bien, Pelgrane Press, editora inglesa del juego para el que sirve nuestro módulo no-oficial, se ha interesado por su arte y va a publicar en su revista electrónica gratuita algún trabajo inédito suyo hecho para la ocasión.
Sí, un artista quintacolumnista encabronao que curra por hobby porque no hay remuneración ha saltado de los medios fanzineros y digitales a medios oficiales aunque digitales en el extranjero. Ha sido solo por pocas razones, el rodearse de gente capaz de no menos talento, (como Tirano, escritor del módulo), y hacerlo bien y con cierta (y mejorable) constancia. Otras razones ha sido lo accesible del señor Simon Rogers o algún irremplazable amigo en común para que llegue hasta él su trabajo. Pero se va abriendo camino poco a poco.
A esto deberíamos dedicarnos los que nos va eso de ser activos y creativos en nuestras aficiones. A repartir información entre nosotros, el seducir a curiosos, en compartir trabajos, ayudarnos y buscarnos un hueco para poder hacer lo que nos gusta. Ser el rebote de discursos de verguenza ajena de ignorantes que siempre hay me da más que pereza y me estorba para trabajar haciendo precisamente lo que expongo antes. Cuando me encuentro con opiniones en los medios como las que han justificado este post, no puedo evitar recordar a Krishnamurti cuando decía:
No pierdas el tiempo con aquellos que no te respetan
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28 septiembre 2009
Los rigores de Kevin Smith en Batman
Como saben los lectores más fieles, somos amigos y seguidores eventuales de la gente de Adlo! con toda la cara y cachondeo que le echan a esto de coleccionar tebeos que nos trae de cabeza en la FK.
Lo mejor (o lo peor) es que a veces tienen razón y todo. Hace poco en este medio les daba caña a ellos (que estaban de broma) y especialmente a los tremedistas (que iban en serio) respecto a la compra de Marvel por Disney. Bien, pues ahora les honro en sus análisis, porque pueden que tengan razón acerca de que el escritor y director Kevin Smith se está pasando de rosca en su reciente trabajo sobre Batman. Rabinos ardientes, gaitas varias y extractos como la foto que os mostramos, (en su página hay más), que no, que no anda descontextualizada, está despatarrada en cálidas reflexiones y si os fijais habla de la lengua incansable del muerciélago. Me quito también el sombrero con su comunidad y con el simbolismo que le han querido buscar con la fuente del fondo. Igual era la intención de Smith dado lo extremo que se pone para llamar la atención. ¿Será que los chistes escatológicos con Batman ya se agotaron cuando bajo Ennis le potaron encima?. ¿Está ya fuera de onda e intenta así mantener la atención el guionista?
A saber, os invito a que le echéis un vistazo al post en la página de esta gente y sí, andando despistados, no los conocéis, haréis viendo poniéndolo entre los blogs que leéis de continuo, en serio.
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06 septiembre 2009
Intentemos no decir gilipolleces: Disney compra Marvel
No os confundáis, puedo entender la hilaridad que puede producir y el cachondeíto de la fusión, (que no es tal) de conceptos (franquicias) Disney y personajes Marvel.
Pero este trabajo ya es bastante fastioso para tener que encontraros prepcupados, paranoícos e incluso histéricos con el asunto. Nada va a cambiar y todo va a seguir su curso.
Voy a intentar llevar un poco de mesura al asunto y que veamos la movida con conocimiento de causa en el ramo empresarial y los misterios de las acciones, algo que pareceís que no conoceis, y así conseguir algo de calma para el gremio librero. Las noticias hablan de cifras y en jerigonza de prensa naranja, los frikis hablan de que pasará con Lobezno hecho un gay y demás, a ver si podemos dar una tercera forma de ofrecer la noticia: una comprensible para todos y que explique el asunto.
Antecedentes:
¿Qué es Marvel? una empresa evolucionada desde un pequeño sello de héroes de la biblia que tomó posiciones con cómics con la segunda Guerra Mundial con sus supers y a consta de que se hundiera (con legislación interna de la industria) las posibilidades de EC, que trataba el terror e iba francamente bien. Tal como abordaba Alan Moore en su ucronia de Watchmen, en un tris no había cómics de supers fue casí una casualidad, más bien, una oportuna conspiración. Pero eso es otro asunto.
La empresa dio un subidón ante el curro desbocado de Stan Lee y Jack Kirby. El primero quedó de autoridad, el segundo tenía intereses creativos y se fue a la competencia. Creado el Universo Marvel, aquello se conviertió en una máquina de vender tebeos para enterarte de las cosas en los 80 comprando varias colecciones chantajeado, apoyados en el curro de profesionales de los 70 que asentaron tal universo. Marvel se ha metido ya en la produccion de pelis, pero ha sido siempre una empresa que vendía tebeos que ellos hacían.
En cambio, DC Comics, que aún tenía ajustes en su universo propio en los 80, (las Crisis en Tierras Infinitas), es propiedad de Warner Group. Esta corporación no solo hace pelis, también tele y lo que es más importante, ha tenido gran peso, (similar al de Telefónica en las redes de teléfono) en cuanto a la televión por cable americana. Batman no tiene colorines.
El misterio de las adaptaciones al Cine. Es tan sencillo como que con la Warner era pan comido mover el asunto a producción. Tal como los Arcano XIII no tienen dificultades en la FK hacerse con rol raro de autoeditores, por ejemplo. Esto nos dio las pelis de Batman ya metidos en los 80. Tampoco direis que aunque discutibles, eran creativamente malas o que no hubieran dado cancha a un autor raro como Tim Burton.
En cambio, con Marvel las pasó canutas James Cameron para hacer una peli de Spidey durante los 80. Tenía hasta al actual gobernador de California convencido (y convencido a hacer de malo, que no es poco su ego) pero no, Stan Lee se negaba y tenía algo que mandar allí, vaya.
Stan recuerda los telefilmes y series como la de Hulk y Spidey. Stan, con todo el cariño, no llegaba a ver que los dineros y los efectos que mueve ahora el Cine son muy distintos de lo que conoció en los 70. ¿Por qué hay ahora más pelis de supers y las hay de Marvel? Paciencia, ahora lo explicamos.
La quiebra de Marvel. A mediados de los 90 no se vendía. Puede que fuera el éxito de Image, la fuga de creativos a tal empresa o que fueran los cómics un churro (me inclino por que pasaron las tres cosas), pero el caso es que Marvel dejó de cotizar en bolsa.
La bolsa es un método para donar dinero a una empresa con un título que lo acredita (no es como cuando le pasas un euro al colega para que compre hielos para el bien común). Las acciones se venden y se les cambia el propietario (el que dio pasta) llamado titular, así que si tu le prestas 100 euros a Marvel, eres técnica y legalmente propietario de un pedacito de Marvel. Si la empresa va bien, comprobarás que crece y que tus acciones valen (se valoran en) más dinero. Si va mal, verás como pusiste 100 para una acción y ahora tendrías suerte si te dan, por ejemplo, 60 pavos al venderla.
La cosa pintaba tan mal que era posible que las acciones quedaran a precio de saldo, que la gente creyera que iba a cerrar y corriera a vender sus acciones, por los que precios bajarían aún más, y algun listo podría comprarse el 51% de las acciones por cuatro duros y decir: ey colegas, ahora Coloso va a ser gay y se llamara Goloso, porque lo digo yo.
Todo esto es tan simplificado como para que cualquier profe de economía me zurre, pero esperamos que se entienda.
La legislación norteamericana tiene maneras de prevenir esto, así que las acciones quedaron paradas y empezó un proceso supervisado para sacarla a flote.
La etapa Avi Arad. Este señor fue el nuevo presidente de Marvel Comics. Creativamente puede que fuese un pringado (vean su serie de TV sobre mutantes sin nada que ver con Marvel), pero entendío algo de una forma diafana en el momento justo: Marvel hacía tebeos, pero sus personajes son iconos culturales. Empezó la era del Merchandising a saco. ¿Recordais las series de animación a mansalva? ¿los muñequitos que aquí distribuyó (mal) Famosa? Pues eso eran directivas del Sr. Arad.
Cuando tuvo en su mesa ofertas para hacer pelis, lo tenía igualmente claro, ¡Si, por supuesto! El entendía el rollete precisamente a la manera de Disney: da igual que vaya menos gente que de constumbre a ver la última peli de animación, ya da beneficios de sobra con los peluches, la ropa y todo lo que puedas imaginar. Disney no hace animación tanto como crea franquicias sobre las que hacer productos derivados como tazas de café.
Por esta misteriosa razón en la segunda mitad de los 90 se descerrajó el asunto y vimos por fin pelis de supers Marvel. El problema es que algunas cambiaban todo lo que le daba la gana, pero no tenía derecho Stan Lee a quejarse en su nuevo puesto de consultor. Tampoco es que le hicieran caso cuando Daredevil vestía de negro en la serie de La Masa o cuando Kingpin fue interpretado por el que hace de Gimli en El Señor de los Anillos.
Pero los tebeos de Marvel seguían sin vender, y además eran un churro, así que cuando Arad tuvo mejores oportunidades por su éxito (los analistas veían dineros, no arte y Avi los había traido a las arcas de Marvel desde una situación desastrosa), se siguieron sus pautas pero pusieron a alguien que entendiera mejor los tebeos: a Joe Quesada.
Lo que nos interesa saber es que a pesar de algún churro mu gordo (Ghost Rider) y que se diera mucha libertad creativa a los que hacían las pelis, había autores con carácter y oficio (Raimi, Singer) y habían conseguido hacer pelis que molaban a la peña (dando dinero). Alguno había experimentado mucho más y no había calado, (la peli de Hulk) así que ignoraron su peli y volvieron a contar el origen del gigante verde. Demonios, ¿quien quiere a un asiático homosexual acostumbrado a hablar de vaqueros maricas y la destrucción de la familia nucelar cuando tienes disponible al director de Mortal Kombat?, eso sí que es algo chulo. Ni esta peli les quedo mal del todo.
Si tienen curiosidad sobre lo de hacer tebeos, de lo que controlamos todos; definitivamente; creo que hizo un gran trabajo con Marvel Knights y la línea Max y con los autores... pero la venta de cómics, hoy por hoy, solo es una faceta menor de Marvel, porque fueron listos y en vez de solo vender la franquicia (te doy tantas pelas si me dejas hacer una peli de...) se metieron a producirlas y llevarse muchos, muchos más beneficios.
¿Qué ha pasado realmente?
Y así, saneada y convertida en una vendedora de franquicias y productora de pelis, Vende tebeos aceptables y pinta bien empresarialmente. Entonces es cuando entra Disney. Ahora sí, vamos a analizar la noticia dada en El País:
Walt Disney Company ha anunciado un acuerdo para comprar Marvel por cerca de 4.000 millones de dólares (cerca de 2.798 millones de euros) en acciones y efectivo, con lo que se convierten en los propietarios de los derechos de mitos del cómic como Iron Man, Spider Man, Capitán América y hasta 5.000 personajes más.
Guay. Disney se ha gastado 4000 millones, pero atentos que no lo hace soltando pasta en mano del todo (también en acciones de su propia compañia) y atentos a que esto ha obligado a que inventarien los personajes de Marvel ¿5000 hay?. Joder, pues a ver si salen más, que siempre salen los mismos. Está mal la cosa desde que se cargaron la continuidad con la retrocontinuidad.
Los accionistas de Marvel recibirán 30 dólares por acción y cerca de 0,745 títulos de Walt Disney por cada acción que tuvieran de la compañía de cómics, según han comunicado las dos partes. Disney realiza esta compra después de que algunos de las películas basadas en los personajes de Marvel se hayan convertido en grandes éxitos de taquilla. Sólo las tres películas de Spiderman han generado más de 2.500 millones de dólares de taquilla en todo el mundo.
Aquí hay meollo: el accionista recibe 30 dólares pactados por cada acción y unos dos tercios de una acción disney. Tienes 3 acciones Disney por cada 4 Marvel, y así te pagan la diferencia del precio de 30 pavos sin tener que soltar más pasta. No sabemos cuanto se queda en pasta en metálico en total, pero si dan 3000 millones, por ejemplo; y las pelis de Mutantes han dado 5000, podéis ver que no es tan mal trato. Está claro que habrá más XMen en Cine y Lobezno ya tiene su spin off filmíco, igual arranca su propia saga. Disney huele el dinero y se da cuenta de que Marvel hace las cosas bien (es decir, como a ellos les gusta y ganan), así que lo que es esto es una ganga donde se usa dinero no real en parte (las acciones Disney) y el peso a los accionistas de que te huele más a pasta tener un pedazo del ratón Mickey que de Spidey, ya puestos.
Los consejos de administración de las dos sociedades ya han aprobado la operación, que valora cada título de Marvel en 50 dólares, lo que supone una prima del 29% respecto de los 38,65 dólares a los que cerró el viernes. Las bolsas han recibido el acuerdo con reacciones diferentes: las acciones de Disney caían un 1,9% en Wall Street poco antes de las 17.00 hora peninsular, al tiempo que Marvel subía un 26%.
Los señores de chaqueta han dado el sí, ya que las acciones de Marvel se calculan entonces a 50 pavos (por la parte de acciones que te tocan de regalo y que puedes vender) y en mercado estaban antes sobre los 38. Eso quiere decir que los que tenían Marvel han ganado dinero con la venta.
Los inversores han visto el asunto con cautela en Disney y algunos han decidido bajarse del carro, ¿por qué? porque es soltar una buena pasta y ahora tendrán que meter pasta en pelis de supers posiblemente, así que baja su valor en mercado (lo que se da por una acción según la oferta y demanda) un 1.9%, mientras que los que tenían acciones de Marvel ven que su precio sube (sin las de regalo Disney) solo porque la empresa más pequeña que han comprado todo el mundo augura que no tendrá problemas de dinero e irá creciendo.
¿Por qué hace esto Disney? Por dinero. Actualmente, Disney tiene un hueco en público objetivo al que vender y es la gente entre 17 y 36 años. Son demasiado mayores para ser consumidores de sus pelis (y sus peluches) y demasiado jóvenes para tener niños que llevar al cine (y comprarle peluches). Pero Disney es algo más que vendedores de derechos de peluches y animadores. Si os suena el sello de Buena Vista Televisón, pues resulta que es suyo. Disney está metida desde los 80 en la distribución de su material en televisión y Cine, Tochstone Pictures, que nos ha dado alguna alegría en el pasado, también es suya, y es parte de su brazo metido en la producción de series y pelis para otro público. Cuando veas una peli de Tarantino, que es uno de sus clientes, por así decirlo, Disney gana pasta.
¿Qué va a pasar ahora?
Puedo augurar que nada extraño para los consumidores actuales de Marvel. En cuanto los tebeos, si producen dinero la política de empresa será la misma. Quesada ya hacía cosas como el Ultimate Spiderman para intentar captar a los nuevos fans, jóvenes venidos de las pelis, a los que se la suda la continuidad, y el polémico One More Day (basicamente, reiniciar la vida de Spidey para que sea otra vez como el de las pelis) está ya hecho. No va a haber en ese campo ni más genialidades ni atrocidades que antes.
Seguramente, y aquí especulo, Disney intentará apoyar el mercado que estaba explotando ya Marvel en las cadenas de librerías y centros comerciales. Hablamos de los tomos recopilatorios de 6 números que obligan a que los arcos argumentales ocupen ese espacio para hacer tomos autoconclusivos. Disney no tocará el asunto creativo, me refiero a que seguramente tendrá una distribuidora para ello y acuerdos con las cadenas de librerías. Es posible que hagan ofertas usando promociones Disney para incentivar el hacerse stock de tomos de este tipo, por ejemplo. Que Marvel tenga a un papá superventas infantil que quiera que su hijo también juegue en su cancha para ganar más dinero en la familia nos interesa a todos. Más ventas, más colecciones.
En cuanto al marchandising podemos estimar que pasará lo mismo. Aumentará en variedad y sonrojo, seguramente, pero no me importa tanto que haya pijamas de Spiderman como que haya buenos tebeos y buenas pelis de él.
A pesar de que vea como una buena noticia la adquisición por parte de Disney, no soy tan positivo como para pensar que Pixar nos regale pelis de personajes Marvel, pero siendo las franquicias de esta empresa de propiedad de Disney, contando ésta con infraestructura para producir y distribuir pelis, es esperable que quieran reservarse la explotación los personajes estrella y, más bien, las secuelas de las pelis que ya han funcionado en Cine. No sería una locura que intentaran mejorar las condiciones de Singer para que continuara con la saga de X Men y entonces se llevarían una grata sorpresa, porque Singer querría más libertad creativa para contar su versión de la saga de Fenix Oscura y ellos pensarán que solo era una cuestión de dinero cediendo royalties de los beneficios en taquillla. A Disney le importa un huevo la creatividad si no da dinero, así que lo dejarán por fin hacer. ¿Que quieres que Fénix se acueste con Coloso en vez de solo retorcerle las pelotas fuera de plano como en el tebeo original? Concedido si no tenemos que pagarte más para que hagas esa peli, pero sale en la versión extendida del DVD.
Y así anda la cosa. Marvel ha llegado a ser interesante por lo que produce aparte de tebeos y lo ha visto claro un tiburón que podrá poner a sus manos, o manos de terceros, una mejor y más capitalizada infraestructura. Es verdad que ellos no tienen como prioridad la continuidad (ya pateada) ni la calidad de nuestras colecciones en curso, pero aunque incluso hagan líneas más para novatos, es añadir a lo que tenemos mientras se preservará lo que ya se vende y tendremos lo que ya tenemos con la buena escalada de pelis que nos ha dado la última década. Francamente, es una buena noticia. Dejemos de ser viejas histéricas y aceptemos que los negocios son los negocios, que Marvel ya no es un grupo artesano mantenido por la química de Lee y Kirby. Realmente, las expectativas son buenas y cuando el mundo tembló fue a mediados de los 90 con la crisis de la empresa.
Por último, y por si hace falta aclararlo, los derechos de explotación de Marvel en Europa corresponden a Panini que hace poco dejó de cederlos al Grupo Planeta para vender directamente en España. No sé cuando finaliza este acuerdo con Marvel, pero estos cambios no afectarán para nada al estado actual de las colecciones y las editoriales que trabajen con su material.
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